Mostrando entradas con la etiqueta Kyss mig. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kyss mig. Mostrar todas las entradas

sábado, 6 de octubre de 2012

to Madam with love


Kaya Scodelario en True Love

Las lesbianas y los críticos de cine deben ser los dos colectivos que más películas malas han visto de la historia (y al menos los segundos ganan dinero con ello...)
¿Y por qué las lesbianas ven cine malo? os debéis estar preguntando. Bien, pues por la simple necesidad de verse representadas.

En esa sociedad, mires donde mires, la mayoría de canciones, poemas, libros, películas, etc., hablan de historias de amor heterosexuales. Cuando eres una adolescente lesbiana o gay, esa falta de referentes te hace sentir aún más sola y rara. Así que aprendes a leer entre líneas, y a ver cualquier película que tenga una mínima referencia lésbica. E incluso te tienes que resignar cuando ves que disfrazan una relación homosexual de amistad, como hicieron con la adaptación cinematográfica de Tomates verdes fritos.
Por suerte, en los últimos años, el número de películas con protagonistas homosexuales han aumentado, aunque a veces la calidad de estos productos deja mucho que desear....
Ya sé que el amor es el amor y que una historia, como por ejemplo la de Romeo y Julieta, es universal. Pero cuando te pasas la mayor parte de tu vida expuesta al bombardeo constante de mensajes heterosexuales también te apetece verte reflejada en una historia de amor entre dos mujeres.

Hace unos meses, la película sueca Kyss mig me devolvió la fe en las películas lésbicas, aunque no me gusta etiquetarlas así (nadie clasifica  Cuando Harry encontró a Sally como "cine heterosexual"). No me gustaba tanto una peli desde la magnífica adaptación que la BBC hizo de la novela de Sarah Waters FingersmithRoom in Rome, Itty Bitty Titty Committee o Fucking Amal.
Así que ayer me dispuse a ver Bloomington, que hacía mucho tiempo que tenía pendiente. Veredicto: suspendida, a pesar de tener un buen arranque y de los hoyuelos de Allison Mcatee (ais...!). Para quitarme el mal sabor de boca seguí con True Love, una serie de la BBC en la que en cada capítulo se nos cuentan una historia de amor.  El tercero precisamente trataba de una historia de amor entre una profesora y una alumna. Justo la misma trama sobre la que giraba Bloomington, pero esta vez el resultado fue muy distinto. Me gustó mucho la historia y los personajes! os la recomiendo (aquí podréis ver el capítulo subtitulado).
Pero de lo que me di cuenta es de la cantidad de películas bollos que tienen como tema central la relación entre una profesora y una alumna. Por ejemplo; la mítica Mädchen in uniforme (1931) de Leontine Sagan (considerada la primera película lésbica de la historia), su posterior remake de 1958 protagonizado por Rommy Schneider, la malísima Loving Annabelle, la inquietante Cracks, Bloomington... Por no hablar de las que tienen lugar en entornos escolares (La Calumnia, la malísima Lost and Delirious, But I'm a cheerleader, Fucking Amal...)
Y es que ¿quién no se ha enamorado alguna vez de su profesor/a? En tercero de BUP estaba coladísima por mi tutora, que también era mi profe de lengua (catalana, castellana) y literatura. Gracias a eso saqué excelente en todas sus asignaturas. Aún me acuerdo de ella, de lo mucho que me gustaba, y de lo nerviosa que me ponía cuando me hablaba. Yo también le gustaba, lo notaba, pero de otra manera (de la manera heterosexual, claro). Así que la cosa no paso de ahí.
Lástima! la realidad no siempre puede superar a la ficción, verdad?