Estamos a martes y ya quiero que sea viernes. El verano se acaba y ya tengo ganas que vuelva a empezar.
Una de las cosas que más envidio de los niños es esa capacidad que tienen de vivir siempre en el presente, un poder que se pierde al crecer, pues llega un momento en que "el tiempo nos alcanza". Si un niño es presente, un anciano -en cambio- sería pasado, ya que vive más en sus recuerdos que en el ahora. ¿Y el resto? pues vamos oscilando.
Una vez oí una frase que me gustó mucho, que decía algo así como "quien tiene un pie en el pasado y otro en el futuro, se mea en el presente". Yo procuro no orinarme (como diría mi abuela) en el presente, pero no siempre es fácil, necesito de un estímulo en el horizonte para sobrellevar el tedio del día a día.
Así que para no mearme mucho en hoy, pondré un pie en el fin de semana pasado y el otro en el que viene.
Un pie os contará que el sábado celebramos el cumpleaños de Idgie (y la subida del IVA) en un restaurante vegetariano del que nos gustó más el local que la comida. Bueno, el hummus estaba riquísimo pero el segundo plato mejor olvidarlo. Está claro que Idgie y yo nunca podremos ser vegetarianas (adiós a uno tópico más sobre las lesbianas).
El domingo, pasando olímpicamente de las nubes, fuimos a la playa con Manray. Hacía tan mal tiempo que ni nos pudimos quitar la ropa y la gente empezó a marcharse de la playa. Eso, si me hubiera ocurrido otro día me hubiera deprimido, pero había llevado mi cometa conmigo y hacerla volar me proporcionó una alegría infantil. No sé si os he contado alguna vez mi trauma infantil con las cometas... (música de arpa para introduir un flashback...)
Cuando era pequeña quería una cometa y mi madre se negó a comprármela. Eso aumentó aún más mi deseo de tener una, y cuando finalmente pude, me autoregalé una cometa para descubrir lo difícil que es hacerlas volar con dignidad.
Pero volvamos a la playa...
Manray e Idgie, a parte de aburrirse viéndome hacer el pena, aprovecharon para hacer fotos y leer. Y después, para volver a celebrar la subida del IVA, nos fuimos a comer a la Barceloneta.
El otro pie, el del finde futuro, os explicará más brevemente que tiene muchas ganas que llegue el sábado para ir a esta fiesta.
Hemos quedado con ir con Les enfants terribles (las amigas con las que coincidimos en la Main Party) y puede ser legendario! Y además, hay algún que otro plan más en el aire.
Mientras eso no llegua, procuraré evitar pequeñas micciones.
