Mostrando entradas con la etiqueta memoria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta memoria. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de julio de 2013

como en esa canción de Manel



Después de dos semanas con un ritmo de película de acción, la calma se ha impuesto y ahora mi vida parece una peli de Abbas Kiarostami. Hasta las ocho de la tarde, la hora en que se levanta la brisa y salgo a leer a la terraza, las horas se arrastran torpes y perezosas, entumecidas por el calor.
Ya no recordaba que con el cabello corto, el sol me quema las orejas: las puntas se me enrojecen y me hacen parecer un chiquillo. Ahora la piel de la nariz y las orejas ya empieza a pelarse. Siempre me sorprenderá el poder de la regeneración, de la vida.
El tono de mis cabellos también ha cambiado, el verano me los ha vuelto de un castaño rojizo. Mi madre, con su habitual hiperbolismo, afirma que ahora "estoy rubia". De hecho, no para de repetirlo y decírselo a todo el mundo: "¡mirad que rubia está!". Por su tono intuyo que no le gusta para nada el color actual de mis cabellos. A la gente que nos quiere no le gusta que cambiemos. Tienen miedo de perdernos en uno de esos cambios. 

A quienes he encontrado muy cambiados han sido a mis sobrinos. Han pasado unas semanas de colonias y han vuelto más altos y morenos. Mientras les decía lo mayores y guapos que estaban, como si estuviera en esa canción de Manel, he recordado que eso también me lo decían siempre mis tías. "Què gran t'has fet!" y yo no sabía si eso era bueno o malo porque en su estupor intuía una pizca de vértigo. Vértigo ante la evidencia física que el tiempo pasa deprisa y para todos. 

Hablando del paso del tiempo y como éste nos cambia, a raíz del estreno de Antes del anochecer estoy revisando la trilogía de Richard Linklater. Ayer le tocó el turno a Antes del amanecer (hacía tiempo que no la veía y no recordaba lo mucho que me gustó). Mañana seguiré con Antes del atardecer y ya veremos cuando consigo ver la última. Tengo curiosidad por saber cómo ha evolucionado esa love story que ha crecido con sus actores protagonistas. No debe ser fácil ser actor o actriz y envejecer delante de una cámara.