El viernes fue un día maratoniano, de saltar de un lugar a otro pendiente del reloj como el conejo de Alicia. Después del trabajo, Id y MPop me esperaban en el Moll de la Fusta para ir a la Terrazza Martini a ver a Conrad Roset pintar un mural.
Encontramos donde estaba la dichosa Terrazza (cosas de la moda Pop-up) justo a tiempo. Aquello estaba infectado de pijos y gente estirada de esa que mira por encima del hombro, pero nosotras nos pedimos unos martinis y fuimos a ver a Conrad. Una maravilla ver a este artista trabajar en directo.
Encontramos donde estaba la dichosa Terrazza (cosas de la moda Pop-up) justo a tiempo. Aquello estaba infectado de pijos y gente estirada de esa que mira por encima del hombro, pero nosotras nos pedimos unos martinis y fuimos a ver a Conrad. Una maravilla ver a este artista trabajar en directo.
Del puerto fuimos a buscar a la novia de MPop y de ahí a Gràcia, al Almo2bar al concierto de Elsa de Alfonso y los Prestigio, un grupo del que MPop es muy fan. Ella me había pasado algunos de sus vídeos, y a pesar de que la cantante me recuerda mucho a Amy Farrah Fowler, me gustó su música. Entre el público había gente un poco raruna: he descubierto que prefiero parecer una hipster, que una normcore de esas...
Cuando salimos del concierto estaba tan cansada, que no me vi con fuerzas de ir a la fiesta del chico dEsoRdeNado, y eso que me habría encantado. Justamente hoy me lo he encontrado por casualidad por el barrio y me ha explicado que la fiesta fue un éxito.
Pero el sábado tocaba madrugar para ir a mi pueblo, y yo ya no estoy para empalmar o dormir menos de cinco horas (bien, la verdad es que en mis "años mozos" tampoco era capaz de hacerlo...).
Hacia más de un mes que no volvía a mi pueblo. Lo empezaba a necesitar; me ayuda a resituarme. Esta vez Id vino conmigo. Me llevé toda la ropa de invierno que no me volveré a poner en muchos meses (¡bieeeen!!!!). Y cuando llegué a casa, tocó guardarla y rescatar la ropa de verano de su estado de hibernación. Cogí el biquini, la toalla y la chanclas deseando ir pronto a la playa.
Podría haberlo hecho al día siguiente, ya que fuimos al apartamento que mis padres tienen en la costa, pero el agua todavía está demasiado fría para mí; y yo, no entiendo eso de ir a la playa y no poder bañarme.
En el apartamento estaba mi hermana2, mi cuñado y los niños. El domingo se celebraba la fiesta de la ostra en el puerto. Bajo un sol espléndido, fuimos a pasear pero yo me negué a comer ostras a pesar de la insistencia de mi cuñado (ya las he probado y siempre me parece que como mocos).
Después de comer nos marchamos, ahora cargadas con la ropa de verano y esperando estrenar nuestro primer día de playa pronto.




