Monas de Pascua (foto: hiro)
La Semana Santa me ha pasado volando. Tampoco es que haya hecho muchas cosas: alguna excursión a un pueblo cercano, ir en bicicleta, mirar series, leer... Y hacer monas, dar monas y comer monas. Como mi madre sabe hacer pasteles, cada año se encarga ella -y nosotras la ayudamos- a hacer las monas de todos los ahijados de la familia. Como yo soy madrina de dos de mis sobrinas me toca hacer 2 monas cada año.
Creo que si como más chocolate y mona explotaré. Así es imposible tomarse en serio la operación biquini, una operación que, en mi caso, cada año fracasa estrepitosamente. Temo el día en que tenga que ir a comprarme un biquini... será trágico.
Y es que por mucho que lea libros feministas y me cuente que el ideal de belleza imperante es falso y una meta inalcanzable que el patriarcado y el capitalismo han impuesto para mortificar y dominar a las mujeres, debo confesar que toda esa patraña me afecta. Es imposible que con tantos inputs publicitarios y culturales, una mujer se libere totalmente de la cruz que supone no tener ese supuesto "cuerpo perfecto".
Y es que por mucho que lea libros feministas y me cuente que el ideal de belleza imperante es falso y una meta inalcanzable que el patriarcado y el capitalismo han impuesto para mortificar y dominar a las mujeres, debo confesar que toda esa patraña me afecta. Es imposible que con tantos inputs publicitarios y culturales, una mujer se libere totalmente de la cruz que supone no tener ese supuesto "cuerpo perfecto".
El otro día mi sobrina Boo quiso que me sentara en su regazo y yo le dije: "No que estoy gorda y te voy a aplastar". ¿Sabéis que me contestó con cara sorprendida? "Pero si tú no estás gorda!" Y me di cuenta que inconscientemente, al decirle que estaba gorda cuando realmente no lo estoy y cuando la niña no me ve así, le estaba transmitiendo parte de ese discurso hegemónico que tanto odio sobre como debe ser el cuerpo de una mujer.
Y para rematar mi sobrina me dijo: "si ets molt guapa". Joder, vaya lección me dio la niña, y de paso me subió la autoestima.
Hablando de cuerpos, encuentro muy interesante el nuevo vídeo de Ingrid Michaelson, en el que haciendo un homenaje al Simply Irresistible de Robert Palmer, se sexualiza de la misma forma el cuerpo masculino y el femenino.
Cambiando radicalmente de tema, esta Semana Santa también me he dedicado a investigar las novedades editoriales de cara a Sant Jordi. Vaya mareo, imposible no perderse entre tantos libros y recomendaciones. Id me ha preguntado que libro me gustaría que me regalara, pero son tantos los que encuentro interesantes y me gustan, que no sé que decirle, así que este año seré mala y no haré ninguna lista. Bien, también debo decir en mi defensa que cualquier libro que me regale ella me gustará :) La pena es que este año no pasaremos el día de Sant Jordi juntas, ¡qué se le va a hacer! ya lo celebraremos otro día...


