Mostrando entradas con la etiqueta hermano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hermano. Mostrar todas las entradas

martes, 9 de abril de 2013

de bares

Los bebedores de abasenta, Edgar Degas

Entre los muchos tópicos que existen sobre las lesbianas -algunos falsos y otros no- hay uno que afirma que las bolleras no llevamos bolso, sino bolsa. Bien, en este caso, en mi caso, es cierto; ya que siempre me han gustado los bolsos grandes porque tengo tendencia a llevar de todo rollo Mary Poppins. Esto me plantea ciertos problemas logísticos, como cuando me suena el móvil y tardo tanto en encontrarlo que entonces ya han colgado. O en el momento de buscar las llaves de casa, y más cuando llevo un juego de llaves de tres casas diferentes: la de mis padres, la del piso de Barcelona y ahora la de casa de Idgie. Cada vez tengo más complejo de caracol o de Albert Om, siempre con la maleta a cuestas. Una semana viviendo en una casa y a la siguiente, en otra; como si la precariedad laboral también se hubiera extendido a este ámbito de mi vida.

Este fin de semana, por ejemplo, en parte lo pasamos en casa de Manu y Cecile. Desde que Id tuvo una charla-discusión catártica con su hermano, su relación ha mejorado exponencialmente. Además, que Cecile parezca adorarnos también ha contribuido a ello. Los dos forman una pareja bastante especial. A ellos les encanta frecuentar la Barcelona decadente, la de los antros decrépitos de Ciutat Vella que tanto les gustan. Locales poblados por una fauna de personajes bohemios y peculiares que parecen sacados de una novela de Zola.

Hablando de antros... Id tiene pendiente llevarme al Marsella a beber absenta antes de que lo clausuren.

jueves, 14 de junio de 2012

sisters & brother


foto: Idgie

Estos días no he tenido demasiado tiempo para actualizar, sólo para leer otros blogs y comentar. Y una cosa me ha quedado clara: tengo un problema con los captcha. O me cuesta descifrarlos (algunos son verdaderamente imposibles) o me olvido de escribirlos y cuando vuelvo al post veo que mi comentario no se ha publicado y ha desaparecido (la de comentarios que he perdido a lo tonto...).

Pero a lo que íbamos... Idgie y yo hemos acabado definitivamente hartas de nuestros respectivos hermanos. En lo que llevamos de semana, incluido el sábado por la noche, no sé cuántos canguros le he hecho a mi hermana 1. Y el hermano de Id, Tom, nos amargó el domingo pidiéndole que le diseñara un cartel para su última película urgentemente. Así que Idgie se ha pasado media semana peleándose con el Photoshop y con las extravagantes exigencias de su hermano ("que si ahora el título lo quiero en otra tipografía, que si ahora muévelo todo medio centímetro, que ahora desenfoca más eso y aquello", etc.)
Ayer quien vino a Barcelona de visita fueron mi hermana 2, su marido y mi sobrina. Quedé con ellos en el centro para comer y luego nos fuimos de tiendas. Con tan sólo dos horas acabé agotada; ir de compras con mi hermana requiere una buena dosis de paciencia y estar en plena forma. Pero la que más miedo me da es mi sobrina-ahijada; la niña ya apunta maneras... en lugar de agobiarse -como haría cualquier crío- parecía pasárselo tan bien como si estuviera en Eurodisney! Y se marchó toda feliz porque consiguió -por fin- que su madre le comprara unos zapatos con un poco de tacón. 

Pero esta semana también ha tenido cosas buenas: por fin he podido estrenar mi primer día de playa con Idgie. Con su hermano acosándola vía sms y hotmail, el lunes por la tarde nos escapamos a la playa. El agua aún estaba un poco fría pero igualmente me bañé (Id no, es una rajada) pero a consecuencia de ello, desde el lunes arrastro un resfriado insidioso. También nos llevamos nuestra Spinner nueva para estrenarla en la playa. Nos la regalo Cooper, junto a una Polaroid, en agradecimiento por ayudarle con dos asignaturas de la Universidad. Esta semana ha venido a Barcelona para examinarse y esta noche hemos quedado con él, Manray y Vincent para cenar.
Y mañana tengo una cita importante, pero eso ya os lo explicaré más adelante...