En mi casa los Reyes Magos han llegado antes que la Navidad. ¿Será por qué somos muy buenas personas? ¿O por qué los Reyes se han extraviado por culpa del gps de sus smartphones? (eso les pasa por fiarse antes de ese chisme que de una estrella fugaz milenaria). Pues por ninguna de las dos razones, sino por la tozudez y la obstinación de mi padre.
El hombre hace tiempo que vive más obsesionado que Gollum por poseer una tablex. Sí, una tablex, no me he equivocado al mecanografiar la palabra.
(se abre inciso)
Mi tía, que tiene un talento innato para la terminología es una genia inventando palabras. Suya es la invención, ampliamente conocida por toda la familia, de llamar 'wiki' a esa fruta extrañamente peluda que el común de los mortales nombra como kiwi.
Su último neologismo es la palabra 'tablex', y de ahí no la sacas. Al contrario, ha conseguido contagiar a mis padres ese extraño vocablo y ahora todas las hermanas lo utilizamos medio en coña. Bien, hemos conseguido una pequeña mutación y de 'tablex' hemos conseguido que mis padres también digan 'tablets' (de ahí ya no pasan).
(se cierra el inciso)
Pues como decía, mi padre -que nunca ha sentido curiosidad alguna por un ordenador o por un móvil- estaba emperrado en que quería una tablex, y quería una tablex! Hacia semanas que me enseñaba diferentes ofertas en revistas de electrodomésticos y me preguntaba cuál era la mejor (imaginad lo que es explicarle a alguien que no tiene ni idea de informática lo que es una memoria ram o un procesador).
Hasta que una mañana, mi padre se puso la chaqueta con una única meta entre ceja y ceja: conseguir su ansiada tablex. Por suerte mi madre le interceptó el paso y consiguió disuadirlo: "¡Si no tienes ni idea de tablex! ¿cómo vas a ir tu solo a comprarla? ya irán la niñas!!". Y las niñas fueron esa misma tarde a comprarle la dichosa tablets y se la dieron nada más llegar a casa envuelta en un precioso papel de regalo. Sorpresa, sorpresa... ¿qué será? (en mi casa somos un desastre con las sorpresas, ¿se nota?). ¡Sí, una tablex!
(espero que mi padre no acabe utilizando su tablex así...)
Pero lo más penoso vino después; ¿por qué os acordáis que mi padre no tenía ni pajolera idea de chismes tecnológicos e informática? Así que toda la semana le he estado dando clases de internet: qué es Google (ya le he dicho que es como Dios, que lo sabe todo), Wikipedia, Youtube..., pero está siendo más difícil de lo que esperaba. Y es que las diferencias entre una nativa digital y un inmigrante digital (me pirran este tipo de nomenclaturas) son abismales. A mi padre toda la jerga internauta le suena a chino mandarino; pero paso a paso, tengo la esperanza que consiga defenderse sólo en el ancho mar de internet.
Eso sí, aprovechando que mi padre tiene una tablet le he instalado algunas aplicaciones interesantes; como el Angry Birds Star Wars, jeje...
(sí, más o menos, esa soy yo jugando a los Angry Birds)
Pero los Reyes no solo se han adelantado con mi padre, sino que han dejado un regalito en forma de premio para Id. Sí, mi talentosa y artística novia ha ganado un concurso organizado por Lomography y el premio ha sido esta preciosidad de cámara. Creo que el premio me ha hecho más ilusión a mí que a ella. ¡Se lo merecía tanto!
Y para terminar, no os dejaré con ninguna canción de Navidad (todavía no toca) sino con el primer trailer de los Oscars protagonizado por Ellen DeGeneres (fijaos en el minuto 0:27, a la derecha, aparece una doble de Janelle Monáe, jaja).

