jueves, 15 de octubre de 2015

la gente no se fija en las teclistas hasta que se han ido


foto: hiro

Esta tarde, después de comer, hemos ido a pasear por el parque. El aire frío se me colaba por la espalda, provocándome escalofríos a la altura de los riñones, pero el sol era tan cálido que me hacía ignorarlo. Lo único que me gusta del otoño es ese festival de amarillos, rojos y ocres que enciende los árboles. Y oír el crujir de las hojas secas al andar. 
Me gustan las ciudades con parques. Esas reservas naturales que nos recuerdan que nuestro hábitat natural es ése, y no el asfalto, el ruido de coches y los edificios que ocultan el cielo.
Por fin he vuelto a recuperar mi tiempo, ahora tengo tanto que incluso puedo perderlo. Despilfarrar es el placer de la abundancia. Poder hacer las cosas sin prisas, desayunar despacio y en pijama, saber que las manecillas del reloj ya no controlan mi vida. Es una tregua momentánea, lo sé. Nadie escapa mucho tiempo de las obligaciones y las rutinas. Ni de otras pequeñas miserias que nos van desgastando.
Hasta entonces, vuelve el placer veraniego de los días libres, sin limitaciones.

Por fin puedo quedar con más gente, y retomar lecturas pendientes. Tengo un par de libros pendientes a los que les tengo muchas ganas. Hace un par de semanas, de autopremio, entré en una librería y me compré Ve y pon un centinela, de Harper Lee. Desde que supe de su publicación, que tenía ganas de leerlo; aunque me gustó tanto Matar a un ruiseñor que temo que esta especie de "segunda parte" me decepcione. 
También tengo un par de novelas gráficas que me prestó Swank esperándome en la mesilla de noche, y un libro biográfico sobre varias escritoras titulado Las mujeres que escriben también son peligrosas.

bookface (foto Id)

Este otoño promete ser entretenido; no pienso dejar que el frío me retenga en casa. De momento celebraremos el Castaween (Castanyada+Halloween) con las Sestras. A pesar que volveré a tener curso en noviembre, he decidido que haré campana para ir a una de las dos conferencias que Judith Butler dará en la ciudad. Y además me esperan  tres conciertazos! Belle and Sebastian, Kings of Convenience y otro de Josh Rouse. 


Hablando de música, esta semana nos enterábamos de una trágica noticia: Carey Lander, la teclista de Camera Obscura -uno de mis grupos favoritos- fallecía a los 33 años de cáncer de huesos. Nunca me acostumbraré a que muera gente tan joven y con talento... D.E.P Carey...


jueves, 24 de septiembre de 2015

Cambios y esperas

Cúpula Full Dome (festes de La Mercè)  fotos: hiro

Este blog corre el riesgo de convertirse en un blog-menstruación; de esos que se actualizan una vez al mes. No me gustaría que fuera así, cuando empecé con esto de los blogs tenía la fantasía que el mío sería diario, confiando en que siempre tendría tiempo y cosas que contar. Pero a la práctica, ya sabemos que las cosas son distintas.

Ayer empezó oficialmente el otoño. Me pongo triste solo con decirlo escribirlo. Este verano ha sido intenso, a ratos estresante, pero no me importaría que volviera a empezar junio. Siempre digo que para mí el verano termina con las fiestas de la Mercè, es decir hoy, pero esta vez me resisto a dejarlo marchar.



Este año las fiestas me han pillado a contrapié y bastante ocupada, y como Id también estaba liada con el trabajo, no hemos disfrutado demasiado de La Mercè. Nos limitamos a ir un par de noches a la Ciutadella a cenar en el Van van market, ver el mapping en el Avión Navecultural, proyectar nuestra cara en Narcissus (fue una experiencia muy curiosa) y algún espectáculo más. Además, Id tuvo un pequeño accidente con la moto (por suerte no fue nada) y no estaba para andar demasiado.

Narcissus (no, evidentemente no soy yo ¬¬)


Unas semanas antes nos fuimos con la pandilla de las Sestras (Yellow, las Gemelas, Shawn...) a Razzmatazz, a la fiesta Las Cinco (una fiesta LGBT) porque queríamos ver a Javiera Mena. Como nuestras amigas son superfans, vimos el concierto desde primera fila, con el consecuente agobio y sufriendo la mala educación de personas que no se merecen que se las considere como tales. Pero valió la pena, porque el espectáculo me gustó mucho y Javiera, en persona, es más pequeñita y guapa de lo que imaginaba.




El día siguiente era la Diada y teníamos pensado ir a Barcelona, pero me levanté con gastroenteritis y nos tuvimos que contentar viéndolo todo por la tele.

Septiembre también ha sido un mes de celebraciones y despedidas. La chica Azul cumplía una década como barcelonesa y eso tenía que celebrarse. Nos invitó a cenar y a unas copas, y eso siempre es sinónimo de risas y buenos momentos. Nos reímos mucho viendo sus álbumes de fotos (los ochenta hicieron mucho daño...) y tuvimos que sufrir escuchar su lista de las 50 mejores canciones de la historia (jajaja).
El viernes pasado fue mi último día en el trabajo, y aunque no fuera el curro de mi vida, me dio mucha pena dejarlo; pero eso es la vida, ir quemando etapas. Además era complicado compaginarlo con el curso que hago por las tardes. 
Es durillo volver a estudiar después de tantos años. Sigo bien las clases, aunque hay días en que el contenido se me hace pesado y lioso. Entre las más de 40 personas que acudimos a clase, está mi hermana mayor. Sí, voy con ella a clase y como alumna es un incordio; no para de hablar durante las clases y tengo que mandarla callar. Y también me ha parecido detectar a otra bollera entre las alumnas. Las bolleras, cuando llegamos a un lugar nuevo (sea un trabajo, conferencia, biblioteca...) solemos encender nuestro gaydar para localizarnos. 
Y como no, el sr. Murphy  ha aparecido en mi vida para jod..mela. Justo la semana que empiezo el curso, me ofrecen un trabajo de lo mío que no pude coger por incompetencia horaria. En fin, todo sea para mejor. 
El otoño se presenta lleno de cambios e incertezas, y eso me causa cierta desazón pero me he propuesto mirar hacia adelante con esperanza e ilusión.


martes, 25 de agosto de 2015

Apnea

foto: id

Prometí no volver a disculparme. Evitar el sentimiento de culpa por dejar este espacio abandonado, en apnea.
Este mes sin actualizar pensaba en el blog como en una buhardilla solitaria, con una capa de polvo reposando suavemente sobre las superficies. Románticamente acogedora, esperando que volviera pronto.
La pereza y la inercia, las fuerzas poderosas del inmovilismo. Consigo zafarme de ellas para encontrar que tengo tantas cosas por contar que no sé que decir. Algo parecido me pasa cuando regreso de un viaje largo y la gente espera que les cuente mi experiencia.
Así que empecemos por hoy, que es el cumpleaños de Id:
¡Muchas Felicidades amor!! 
Y como sé lo mucho que le gusta que actualice el blog (no lo podré cerrar nunca porque sería motivo de separación y divorcio) le dedico el post de hoy :)

Id disfrutando de la velocidad de ir en barca (foto: hiro)

El sábado fuimos a cenar para celebrarlo. Y es que hoy no podemos pasar el día juntas porque Id trabaja y yo estoy de vacaciones (al final me dieron tres semanas más). La primera semana de agosto fue estresante, así que estas semanas de vacaciones me han venido geniales.
La semana pasada, aprovechando que tenía que hacer unas gestiones en Barcelona, la pasé con Id. Fuimos a las Festes de Gràcia, a ver las calles. Lástima que este año la lluvia dañara un poco los adornos...

Calle Verdi (foto: hiro)

La calle Verdi, en homenaje a las víctimas de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki de hace 70 años, se convirtió en un oasis japonés. Tiras de colores colgaban sobre nuestras cabezas formando un cielo de una delicadeza cromática bellísima. Un dragón volador enorme, farolillos, las puertas rojas de los santuarios nipones, una gheisa solícita dando la bienvenida, un majestuoso luchador de sumo... Bien se merecían el primer premio de este año. 
También me gustó el París de la rue Sant Antoni (3º premio), con su impresionante reproducción de la Torre Eiffel y esas piernas de coristas dando la bienvenida.

Calle Sant Antoni (foto: hiro)

Le habría otorgado un premio a los playmobils de la calle Puigmartí, pero las plantas carnívoras de la calle Fraternitat (2º premio), o el homenaje a Avatar de la calle Progrés también se lo merecían.

Calle Progrés (foto: hiro)

Otro día quedamos con MPop, Swank y Yellow, para ver la exposición de Alfoso Casas en la Galería Artevistas. Nos gustó muchísimo. Y después nos fuimos a cenar y de copas.
Nuestra intención era ir a ver a Las Bistecs en directo, en una Popair Party (fiestas de osos). La discoteca donde se organizaba la fiesta era una de esas típicas salas donde van las parejas maduras a bailar, así que la mezcla era bastante curiosa: había osos barbudos, parejas mayores y cinco bolleras (es decir, nosotras) en una sala llena de espejos y decoración electro-vintage-kitsch. En las teles del local, películas pornogays nos mostraban todo tipo de posturas y falos. Después de dos horas, la temperatura de la sala empezó a subir. Bailar sin que un cuerpo barbudo y sudoroso se rozara con el tuyo empezó a ser misión imposible. Demasiada testosterona y calor hicieron que nos fuéramos antes de ver siquiera la actuación de Las Bistecs.
Por cierto, les enseñé la canción a mis sobrinos y ahora no paran de cantarla. Si todavía no la habéis escuchado, aviso que es contagiosa...

Después me fui a pasar una semana en el apartamento familiar en la playa, con padres, hermana y sobrinos incluidos. Y sin conexión a internet! (sí, ha sido un suplicio...). Id vino a pasar los fines de semana, así que hemos aprovechado para hacer alguna excursión por el Delta del Ebro e ir en barca.



Playa del Fangar (fotos: hiro)


Esto es un pequeño resumen de lo que ha sido este último mes, aunque me dejo muchas cosas por explicar; como las agobiantes dos semanas que tuvimos al Fantasma (aka hermano de Id) instalado en casa; las fiestas mayores de mi pueblo; algunos encuentros y cenas con amigos; un finde pasado en Cebatown; alguna exposición, y la posibilidad de un cambio laboral -a mejor- de cara al otoño-invierno. De momento, en septiembre empezaré un curso de formación, pero ya se verá... No quiero montarme castillos en el aire. 
En fin, el tiempo dirá... Mientras, a disfrutar de lo que queda de verano. Que sí, que sí, que todavía no ha terminado aunque muchos se empeñen en decirlo.

jueves, 23 de julio de 2015

del derecho y del revés

La semana de "semi-vacaciones" pasó demasiado deprisa. Mil cosas por hacer, intentando cuadrar nuestros horarios para aprovechar al máximo los ratos que pasábamos juntas.
"Aprovechar el tiempo". ¿Alguien sabe bien como se hace eso? Intento disfrutar el momento, vivir el presente; pero cuando me detengo medio segundo para saborearlo, solo puedo sentir el fluir del tiempo, la imposibilidad de detenerlo. O te amoldas a su devenir, o te deja en la estacada. Por lo tanto, más vale montarse en el longboard del tiempo y disfrutar del viaje; nada de intentar frenar poniendo el pie en el asfalto.
Por lo menos conseguimos ir a la playa juntas. Tan emocionadas estábamos que Id se olvido de ponerse crema en la cara y yo en la espalda. Consecuencia: rostro de gamba y espalda quemada.
Paseamos por la Barceloneta, fuimos a ver la película de Elena Anaya, Todos están muertos, a la fresca en la playa de Sant Sebastià. Otro día paseamos por el barri de Sant Antoni, donde me compré la novela de Alice  McDermott, Alguien, en la llibreria Calders. Me encantó la librería, ya está en mi lista de favoritas.

fotos: hiro

También volvimos al Fire. Este año incluso nos compramos el abono. Por incompatibilidad horaria nos perdimos la película de Appropiate Behavior, y eso que tenía muy buena pinta. Para compensar, fuimos a la proyección de Liz en Septiembre. No nos entusiasmo demasiado, a pesar de Patricia Velasquez. [Spoiler] No sé, tal vez estoy harta de ver morir a bolleras en la pantalla. Me dio la sensación de haber visto ya esa peli centenares de veces.


En cambio, me gustó muchísimo el documental Regarding Susan Sontag. Una magnífica aproximación a la persona y al personaje de esta intelectual estadunidense. Además me ayudó a ponerle voz y rostro a algunas personas que aparecían en una biografía sobre Sontag que publicó la editorial Circe, que leí hace tiempo.
La faceta personal del personaje pone de manifiesto ese tópico que asegura que las personas muy inteligentes a veces carecen de ese otro tipo de inteligencia tan necesaria para vivir: la emocional, esa capacidad de conectar con las emociones y sensibilidades ajenas.
Una mujer extremadamente inquieta, inteligente, hermosa, culta, pero que pecaba de un exceso de arrogancia y gravedad.
A raíz del documental, he rescatado de la habitación de Id, el ensayo Sobre la fotografía que Sontag escribió en 1977 (antes incluso de conocer a Annie Leibovitz). De momento sus reflexiones sobre el hecho fotográfico me están pareciendo muy interesantes. Por ejemplo, señala que cuando hacemos turismo, tomar fotos es una manera de apaciguar la ansiedad que nos provoca estar en un lugar nuevo, distinto.
"Fotografiar es apropiarse de lo fotografiado". Y hablando de vivir el momento, como "todas las fotografías son memento mori. Hacer una fotografía es participar de la mortalidad, vulnerabilidad, mutabilidad de otra persona o cosa. Precisamente porque seccionan un momento y lo congelan, todas las fotografías atestiguan la despiadada disolución del tiempo."

Y dentro del Fire, me quedé con ganas de ver Tab Hunter Confidential, un documental donde el propio actor relata lo duro que era ser un homosexual en el Hollywood de los cincuenta.

Y gracias al Fire, descubrí esta canción preciosa.



Estas dos semanas sin actualizar han dado para mucho.
También decidí a hacerme un cambio de look. Fui a una peluquería hispter del barrio de Gràcia de la que me habían hablando muy bien, aunque el precio era un poco caro... Y se obró el milagro. Sí!!! alabada sean las diosas!! salí supercontenta de la peluquería y enamorada de mi nuevo peluquero. Por fin he encontrado un diseñador de peinados que me entiende y con quien es posible una comunicación fluida - y eso que era extranjero! Ahora, me lo dejó tan perfecto que cuando me lo peino yo, soy incapaz de reproducir tanta perfección.


Hablando de perfección, el viernes fuimos a ver Inside Out y salimos encantadas del cine. Pixar lo vuelto a hacer, cuando creías que nada igualaría a Wall-E y Up, hace esta maravilla de película. Un viaje apasionante al interior de la mente y las emociones. Cinco emociones básicas (Alegría, Tristeza, Miedo, Ira y Asco) son las que controlan la mente de Riley, una niña preadolescente que tiene que lidiar con muchos cambios en su vida. 
La película muestra como funciona la mente y la memoria, y como las emociones tiñen con su color los recuerdos representados por bolas. En ese sentido, encontré genial la manera de explicar que es la nostalgia con la simple imagen de Tristeza tocando las bolas-recuerdos fundacionales amarillas (Alegría) y tiñéndolas un poco de azul. Y es que la película acaba diciéndonos que la Tristeza también tiene un papel importante en nuestra vida. Y como al ir madurando, los recuerdos se van volviendo más coloridos gracias a la complejidad de nuestras emociones.


Y para terminar este post-resumen-rollero. Explicar que el sábado fuimos al festival Bona Nit Barcelona. Este año era gratuito -previa inscripción- y había cambiado de ubicación (del Poble Espanyol a la pç. de les Glóries). Me gustó mucho la idea de un festival "verde", ecológico y sostenible. Sobretodo íbamos para ver a los Kakkmaddafakka, que estuvieron geniales, pero también descubrimos la música y voz de Jack Savoretti. Es fantástico ir a un festival y volver con  música nueva para explorar.

miércoles, 8 de julio de 2015

cuando sientes que te derrites como un helado al sol


Calor, calor y más calor. Monotema térmico. Una capa pegajosa de sudor permanentemente adherida a la piel, salvo en esos breves y beatíficos instantes que siguen a una refrescante ducha fría. 
Adoro el verano, pero no este infierno apocalíptico que nos ha tenido secuestrados más de una semana. 
Esa forma moderna de tortura llamada "trabajo" me obliga a salir a la calle, aunque a lo largo de la avenida no se perfile ni una tímida sombra; la parada del tren nunca me ha parecido tan lejana. 
Algunos de tus amigos y familiares tienen la inmisericorde crueldad  de enviarte fotos de playas paradisíacas en islas remotas. En esos instantes los envidias a muerte. Ojalá se pudiera vivir sin trabajar y en un estado de vacaciones permanentes...!


Cuando llega el fin de semana, el calor extremo te quita las ganas de todo. Así que -como el conde Drácula- te limitas a salir de noche, que de hecho es cuando pasan las cosas más interesantes. Fiestas mayores en la miniciudad de Id. Otra cena-bollo en casas ajenas, y después a enviarlo todo a la mierda al son de Los Punsetes. Que su cantante no se mueva ni un ápice durante todo el concierto, dado el calor agobiante, te parece de lo más razonable.
Al día siguiente, comida familiar en casa de Id. Mowgli está en plena fase cansina, y se pasa el día preguntando "¿por qué? ¿por qué?" hasta poner al límite la paciencia de un santo. Por suerte pudimos huir de una soporífera y eterna sobremesa con la excusa que teníamos que ir al Fire.
Llegamos al cine con el tiempo suficiente de participar en el vals de miradas que tiene lugar en el bar-hall. Después del corto Todas solas en el que sale Nausicaa -inserid aquí un suspiro tamaño XXL- empezó la película Dólares de arena protagonizada por Geraldine Chaplin. Un aire acondicionado inhumano, que iba envolviendo sigilosamente la sala, amenazaba con convertirnos a todxs en caminantes blancos. Eso hizo que la película se me hiciera todavía más larga y aburrida. Nunca hubiera pensado que salir al exterior fuera un alivio! Odio los aires acondicionados desbocados. 

Empiezo la semana arrastrando demasiadas horas de sueño y agobiada por tantos días de calor. 
Eso no nos impidió quedar ayer con MPop y Swank para ver el final de temporada de Orange Is the New Black. Muchas ganas de hacer lo mismo que sus protagonistas en la escena final: tranquilxs, no spoilers here. Ahora a esperar otro año eterno para ver la próxima temporada...

Y hoy, por fin la tregua con los termómetros me devuelve las ganas de hacer planes; de pensar en lo que haremos durante los próximos 10 días en los que dispondremos de la casa y el coche a nuestro antojo. Sí, la madre de Id también se marcha de vacaciones! Pero eso no me provoca envidia, sino alegría (si, vale, soy un poco mala...).

jueves, 2 de julio de 2015

hello summer


La semana de vacaciones -como me temía- se me ha hecho corta. Cuando empezaba a asumir que ya estábamos en verano, las vacaciones se habían terminado. 
Una semana no da para mucho, y más con Sant Joan de por medio. Este año tuvimos bollo-verbena: las gemelas Nets nos invitaron a una cena en casa de su prima, donde dio la casualidad que todas la invitadas éramos bolleras. Aunque no soy muy amante de los guetos, debo reconocer que de vez en cuando está bien eso de sentirse parte de una mayoría, y que las demás personas te entiendan y pillen todas tus referencias. 
Id triunfó trayendo su fantástico brownie, que Swank (la novia de MPop) aderezó con una cobertura "mágica"... Si no hubiéramos estado tan cansadas (Id había trabajado) nos habríamos apuntado al plan de ir de fiesta por Barcelona, pero preferimos irnos a dormir después de la cena. 
Al día siguiente, cogí el tren (a veces pienso que me estoy dejando media vida en los trenes) para pasar unos días con mi familia. Con tres, tuve suficiente para desear marcharme. Ya no sé vivir muchos días alejada de Id.  
Aproveché para pasar tiempo con mis sobrinos (jugamos a pádel), con mis hermanas y mis padres. Y por fin pude disfrutar de un día de playa y bañarme en el mar.



Regresé a Barcelona justo para ir al Pride. Calor superlativa que no consiguió amedrentarnos, aunque sí retrasar nuestra hora de salida. Habíamos quedado con MPop y Swank. Después de la rúa, y huyendo de la masificación de la Avenida María Cristina, nos fuimos a cenar al Van Van Market, que esta vez se había instalado en la antigua plaza de toros de la Monumental. Me gustó el lugar, aunque se me hizo raro eso de comer en un lugar donde no hace mucho se asesinaban toros. Para compensar, también recordé que justo ahí, hace 50 años (3 de julio de 1965), los Beatles hicieron un concierto histórico.
Parece que este verano MPop y Swank nos quieren adoptar. Cuando se comparten tantos intereses en común es fácil pasar tiempo con la gente.

Paula y Sofia

El lunes hicimos una seriequedada con ellas para ver Cites, y es que todas somos fans de la pareja Paula y Sofia. De hecho, nos hemos vuelto muy fans de la actriz Nausicaa Bonnin, jaja 

Nausicaa Bonnin (foto:  Iván Giménez Costa)

Otro día quedamos para ver  dos capítulos de Orange is the new Black, y tenemos pendiente otra seriequedada para ver el último capítulo de la temporada juntas. Y es que ver series en grupo es mucho más divertido que verlas solas. 

El verano acaba de arrancar y deseo aprovecharlo al máximo. Después de esperarlo todo el año, empieza la diversión. Para comenzar, este mes de julio se presenta lleno de actividades y planes: cine a la fresca en la playa, fiestas mayores, conciertos varios, días de playa... Hoy empieza el Fire, la Muestra internacional de Cine Gay y Lésbico de Barcelona. Este año viene cargado de películas y documentales interesantes. Incluso me he hecho un croquis para no perderme entre tantas propuestas apasionantes (entre ellas un corto protagonizado por Nausicaa Bonnin... ains....!).
De momento no me pienso perder ésta:



Y el sábado concierto con el grupo más petardo y gamberro del panorama español:

lunes, 22 de junio de 2015

Espectadora o actriz


"Tota la vida hem après que estàvem vius quan deixàvem de ser una mica nosaltres i ens deixàvem endur per l'emoció d'un moment que, finalment, vés a saber a qui pertany, si a nosaltres mateixos o a alguna força que només podem aspirar a cavalcar una estona". 
La forma d'un sentit, David Carabén

(Toda la vida hemos aprendido que estábamos vivos cuando dejábamos de ser un poco nosotros y nos dejábamos llevar por la emoción de un momento que, finalmente, vete a saber a quien pertenece, si a nosotros mismos o a alguna fuerza que solo podemos aspirar a cabalgar un rato".)


Se dice que ante la vida, uno puede tener dos actitudes: ser un espectador o un actor. Como siempre me han dado un poco de rabia las dicotomías y los binómios, tiendo a optar por quedarme en medio o fluctuar de un extremo a otro. 
Hay momentos en los que me gusta ser una mera espectadora. Soy mirona de nacimiento, disfruto observando, reflexionando, maravillándome ante lo que me rodea. Cuando era pequeña, a menudo mi madre tenía que llamarme la atención porque me quedaba mirando a la gente con esa fijación tan característica de los niños curiosos. 
Paul Valéry decía que "observar es olvidar el nombre de aquello que estamos mirando". Así que observar la vida, lo que nos rodea, no sería algo tan pasivo como se pueda creer, sino una forma de conocimiento o aprehensión diferente.
Pero también hay momentos, sobretodo en primavera y verano, en los que me gusta saltar al escenario y participar activamente "en la obra", incluso improvisar. Aunque entonces siento que se resienten otros aspectos y espacios (como éste), y que no encuentro el tiempo o el momento para pararme a escribir (leer requiere de menos fuerza de voluntad).

Revela-T, festival fotografía analógica

Estas semanas han sido un torbellino de horas extras en el trabajo que me han dejado agotada; de miles de propuestas lúdicas y encuentros sociales que me han llenado de vitalidad y alegría. Fiestas de cumpleaños sorpresas, celebraciones futboleras, mercadillos de segunda mano, festivales de fotografía analógica, comidas y cenas en casa de amigos, seríes en vena (Game of Thrones, Orphan Black, Orange)...
All Those Food Market

Con todo ha empezado el verano y todavía no me he bañado en el mar. Pero eso tiene fácil solución: hoy mismo comienza mi semana de vacaciones.
Este verano se perfila lleno de actividades y planes. Mucha acción que espero saber compaginar con actividades más reflexivas como leer y escribir. 
A pesar del bajón emocional y físico que sufrí hace un par de semanas, ahora me siento llena de ese entusiasmo incontenible que precede a la llegada del verano y las vacaciones.



(lo sé, parece una versión cutre del anuncio de Estrella, pero la canción me pone estúpidamente feliz)