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jueves, 12 de enero de 2017

Me llamo Scribbles, Sarah Scribbles


Después de las fiestas navideñas empieza -según mi parecer- el peor periodo del año. Esa extensión de días fríos, yermos, aburridos, oscuros, deprimentes... (¡vale, ya paro!) que se llama invierno. Los que hace tiempo que me leéis ya sabéis lo mucho que odio esta estación. Además los meteorólogos, con pérfido disfrute, hace días que anuncian una ola de frío polar para la próxima semana. ¡Qué horror! Suerte que no nací en Escandinavia...
Los meses de enero y febrero son los que más detesto; se me hacen laaargos, deprimentes... Intento no regodearme en la desgracia y la autocompasión -pero me cuesta-, y buscarle la parte positiva -si la hay- a esto.

Por lo menos he empezado el 2017 cumpliendo uno de mis propósitos de año nuevo: leer más. Incluso me he registrado a Goodreads y me he abierto un perfil para ir anotando mis lecturas y aquellos libros que tengo pendientes. Contagiada por el desafío lector de Tempesta he decidido hacer un 'challenge' de 20 libros en un año. De momento ya llevo dos libros leídos: Para que no te pierdas por el barrio, de mi admirado Patrick Modiano, y el libro que me regaló Id para Reyes, Crecer es un mito de Sarah Scribbles
El primero me gustó, como siempre lo hacen los libros de Modiano, aunque no está a la altura de en El café de la juventud perdida, o La hierba de las noches, para mí dos de su mejores libros.
El libro de Sarah Andersen me entusiasmó; ya sé que diréis que no es propiamente "un libro" pero me he reído tanto con sus tiras cómicas que no puedo más que super recomendarlo. Soy muy fan de sus dibujos desde hace tiempo. Me siento tan identificada con su personaje que muchas veces me parece que su Sarah soy yo; sobretodo en estas dos viñetas:




Mi regalo para Id también fue un libro, éste de Carrie Fisher que también me gustaría leer.

Y los Reyes, en casa de Id, también nos trajeron muchas cosas: una manta, una tostadora, una máquina para hacer raclette, y la noticia de un@ nuev@ sobrin@ que vendrá de París. Sí, su hermano será papá (a ver así mejora su carácter ¬¬) y eso significa que durante el verano nos tocará ir a París a conocerl@.



Los Reyes también nos regalaron dos entradas para ir a ver Scaramouche, el musical. Hacía tiempo que queríamos ir, así que fue un regalo que nos hizo mucha ilusión. Las entradas eran para el domingo; suerte que no teníamos ningún plan para ese día. Las localidades eran buenas, en la platea y en la novena fila. Nos gustó mucho: música en directo, buenos actores, acción, luchas con espadas... Vale, no se puede comparar con un musical de Broadway, y en algunos momentos tenía un cierto aire a Los Miserables, pero la función nos pasó volando. Cosa que no parece pasar con el invierno (sí, soy cansina como el invierno). 

Suerte que tenemos de la música, una fuente inagotable de placer revitalizador. Estos días estoy escuchando Telepatía, lo último de Lidia Damunt, un disco breve pero lleno de pequeñas joyas.




viernes, 30 de diciembre de 2016

al menos estás viv@

(faltan Carrie Fisher y Debbie Reynolds)

No hay nada como esperar lo peor para que luego todo se quede en nada.
La parte de las fiesta navideñas que tocaba pasar con mi familia ya ha terminado. Ahora solo quedará celebrar el día de Reyes con la familia de Id (y el plasta de su hermano...).
La comida navideña y de Sant Esteve estuvieron bastante entretenidas. Id se siente más a gusto en mi casa, con mi familia, que yo misma. El día de Navidad, cuando me levanté, me la encontré ayudando a mi madre en la cocina. Habían desayunado juntas y charlado sobre plantas, recetas..., como si fueran íntimas. Mis sobrinos, literalmente, están siempre encima de ella (ahí ya me pongo un pelín celosa). 
La comida de Navidad fue bastante ruidosa. Mi hermana pequeña estaba en modo 'drama queen' en toda su esplendor. Mi hermana mayor chinchona como siempre; y mis sobrinos -en plena edad del pavo- discutiéndose por chorradas, y mi madre gritando "¡Ya bastaa de tonterías! que se enfría la sopa!!!" 
Después de comer y cagar el tío, hicimos un mannequin challenge familiar. Mientras estabamos clavados como estatuas y grabando, oímos que alguien se acercaba por el pasillo. "¿Quién debe ser?" pensamos todos en silencio mientras nos repasábamos uno a uno de reojo. Mi hermana pequeña se plantó en la puerta del comedor, y al ver que estábamos haciendo el mannequin sin ella, se marchó enfadada a su habitación dando un sonoro portazo. ¡Nadie -ni siquiera su novio- se había dado cuenta de que faltaba! Entonces empezó el show de ir a consolarla e intentar convencerla para que volviera al comedor a repetirlo. Después de varios intentos, mi hermana mayor consiguió convencerla. Así que volvimos a nuestras posturas maniquís y repetimos el vídeo. Lástima que Id no saliera porque le tocó -como siempre- grabar la escena.

El día de Sant Esteve ya fue más tranquilo. Fuimos a pasear hasta el río (que frío hace en mi pueblo!!), vimos pelis en familia, jugamos al Rummy, e Id se pasó algunas horas editando las fotos del concierto al que fuimos el viernes. Esa noche habíamos quedado con el chico dEsoRdeNado y acabó siendo una noche surrealista y muy divertida. De presenciar las pruebas de sonido de la banda, a cenar con ellos y que nos colaran gratis en su concierto. Estuvo genial! 


Hablando de música y artistas, vaya año llevamos... Que pena lo de Carrie Fisher y su madre..! Id era muy fan. Ayer por la noche, en homenaje, vimos Postales desde el filo con los comentarios hilarantes de Carrie.

Carrie Fisher observando a su madre, Debbie Reynolds, en el escenario (1963)

Supongo que este será mi último post del 2016. Ahora tocaría aquello de hacer balance del año y propósitos -llenos de buena voluntad pero sin pizca de ella- para el 2017.
Cuando miro hacia atrás e intento definir como ha sido este año solo me sale el adjetivo: raro/extraño. Los primeros meses del 2016 casi no los recuerdo, son como una nebulosa de semanas de estrés y ansiedad. La resta del año fue mejorando, y si lo pienso bien, en lo que a mi vida personal y sentimental se refiere, ha sido un año fabuloso. Otra cosa ha sido mi vida laboral...

¿Propósitos para el 2017? mmm.... Actualizar más el blog? Vivir con más ganas todavía, con coherencia, reír más, amar más, leer más... Esto último me lo ha antojado mi amiga Tempesta, que se ha propuesto, para el año que viene, el 'challenge' de leerse 45 libros en un año. En su blog, que os animo a visitar, irá compartiendo sus opiniones lectoras. 
Yo no creo que llegue a los 45 libros, pero si son la mitad ya estaré contenta.

Ya solo me queda desearos a todxs, Feliz Año Nuevo!!


lunes, 29 de agosto de 2016

el olor a pinar siempre me hará viajar a los veranos de mi infancia



Hay veces que me cuesta volver aquí, pero siempre acabo regresando. ¿Seguiré escribiendo en este blog dentro de diez años? quien sabe... Hace tiempo que asumí que en esta vida lo único seguro es la incertidumbre. 
Trabajar en agosto no me ha resultado tan duro como pensaba. Aunque el aburrimiento ha hecho que todavía encuentre más absurdo mi trabajo y mis compañeros. El jueves y el viernes me los cogí de fiesta (todavía me quedan días de vacaciones que reservo para septiembre). Me gustó levantarme temprano y desayunar en el balcón mientras observaba despertarse al barrio; ventajas de tener un balcón en un chaflán del Eixample. 
También fui a la biblioteca, y me emocioné tanto, que salí con cuatro libros y dos cds. Entrar en una librería y una biblioteca siempre tendrá para mí algo balsámico. Nada malo puede ocurrirme ahí. Además, me encanta dejarme seducir o sorprender por los libros que encuentro por azar. 
Así topé, en la sección de cómics, con La espinaca de Yukiko, de Frédéric Boilet, una novela gráfica que hacía años que quería leer y que casi había olvidado.
També me encontré con Riot grrrl, revolution girl style now, un libro que recoge la historia del movimiento Riot grrrl con una infinidad de material gráfico fascinante. A ver ahora si encuentro tiempo para leer éste y todos los libros que tengo pendientes y apilados en casa...
Hablando de bandas de chicas, repetimos concierto de Les Sueques -con este creo que van seis- durante las fiestas de Gràcia. Cuanto más las escucho en directo, más me gustan. También fuimos a ver las calles adornadas, pero este año con más calma. También salimos un par de noches aunque esto supusiera estar hecha una mierda al día siguiente en el trabajo (trasnochar, beber y trabajar, empieza a ser un misión imposible).



También ha habido tiempo para miniexcursiones por la Costa Brava para pasar el día con Diseñadora y su familia. Adoro a sus dos niños que aún reconocen a la pequeña que vive en mí y me invitan a jugar con ellos a exploradores. Me regalaron incluso una valiosa linterna mágica como premio: "Así podrás jugar a exploradores en tu casa". Me hicieron recordar lo fantásticos y mágicos que eran los veranos de antes. 
El olor intensa a pinos también me los recuerdan, por eso me gustó tanto pasear en moto con Id por la carretera de Vallvidrera. 
El jueves fue su cumpleaños y le regalé una GoPro (no sé la esperaba para nada) así que la sujetamos en la moto y grabamos la excursión. Ayer por la mañana fuimos a la playa y la probamos bajo el agua. La verdad es que mola mucho. Después comimos pollo alas como en los domingos de mi infancia.

Sí, estoy un poco nostálgica, pero hace días que tengo esa sensación tan odioso que me invade cada año a finales de agosto. El verano se acaba, el verano se acaba... y no me siento preparada para afrontar el otoño y otro invierno. Pero luego me digo que aún queda septiembre, y la experiencia me dice que puede llegar a ser un buen mes. 


sábado, 25 de abril de 2015

me gustaría recordar las frases más bonitas de todos los libros que he leído


Lo que no me gusta de coger libros prestados de la biblioteca es que tengo que devolverlos. Si además, el libro me ha gustado mucho, siento que me despido de un amigo al que no volveré a ver jamás. Sí, sí, ya sé que me estoy poniendo dramática, y que puedo volver a coger el libro en préstamo cuando quiera, pero como sucede con algunas amistades con las que siempre estás prometiendo quedar, eso no acaba pasando nunca. 
Cuando un libro me está gustando mucho suelo leerlo de una tirada, pero cuando llego a las últimas quince o veinte páginas sucede algo curioso. El tempo de lectura se ralentiza, tanto, que incluso dejo de leer el libro durante un par de días. Quiero evitar la despedida, el desenlace, el final de un viaje dictado por la tiranía del punto final.
Para que la separación resulte menos dolorosa, apunto los fragmentos o frases que más me han gustado como quien colecciona cabellos o objectos relacionados con una persona amada o un momento feliz.
Mi nuevo sillyphone ha resultado de gran ayuda en esta labor. En el bloc de notas, apunto ideas, impresiones, y también algunos fragmentos de novelas que me han fascinado. Eso hice con las dos novelas de Patrick Modiano (Un circo pasa y La hierba de las noches) que devolví a la biblioteca justo el día de Sant Jordi. 
Como pasa con todos los libros de Modiano, deben leerse con un mapa de París en la mano: la ciudad-personaje siempre presente en sus obras. La hierba de las noches me gustó especialmente y podría decir que, junto con El café de la juventud perdidaes una de mis novelas preferidas del autor.


Y de autor francófono a autora francófona; y es que para Sant Jordi Id me regaló la última novela de Amélie Nothomb: La nostalgia feliz. Ya he empezado a leerlo y me encanta. Soy muy fan de las ficciones autobiográficas de la escritora belga.
Y como he sido buena (le regalé a Id el libro de cocina de Jaime Oliver, Comfort Food, que me pidió) ella me regaló dos libros: el de Nothomb y Para acabar con Eddy Bellegueule, de Éddouard Louis, otra novela autobiográfica que ha sido un fenómeno literario en Francia. Una historia que tenía ganas de leer después de esta entrevista.


También tuve mi rosa de Sant Jordi e hicimos la tradicional paseada por las Ramblas. El 23 de abril es uno de mis días favoritos del año. La ciudad está preciosa, llena de rosas y libros. A pesar de ser un día laborable, el ambiente es festivo, ligero, y se respira una alegría contagiosa en las calles. 
El día antes habían operado a Id de la nariz (una intervención sencilla, de nivel ambulatorio) por lo que no sabíamos si podríamos celebrar el Sant Jordi en Barcelona. Además, justo salir del quirófano la llamaron para trabajar al día siguiente. La pobre tuvo que decir que sí.
Así que después del trabajo quedamos en Barcelona para celebrar el Sant Jordi juntas. Paseo esquiva multitudes hasta las Ramblas y parada en el Mistral para merendar. Vimos escritores firmando libros con colas kilométricas, y otros de brazos cruzados, solos,  intentando evitar que esa soledad se les reflejara en la mirada. Los escritores sin colas me dan tanta pena que siento el impulso de comprarles el libro para que lo puedan firmar. 
Llegamos a casa agotadas pero con ese cansancio agradable que provoca haber pasado un día feliz. 

Y vosotr@s, ¿qué libro os regalaron, o comprasteis, el Día del Libro?

lunes, 16 de diciembre de 2013

lecturas invernales

foto primaveral para combatir e ignorar el frío

Frío, frío, y más frío. Todavía no ha empezado el invierno y ya estoy harta de él y de tantos días de niebla. Me consuelo pensando que a partir de Navidad las horas de luz empezarán a crecer. 
Además odio el invierno porque los fines de semana son aburridos y tengo más tendencia a la procastinación. Por cierto, ¿os habéis dado cuenta de lo adictivos que son los vídeos de gatitos? es empezar a mirar uno y es un no parar (muy fan de Grumpy).
Lo único positivo del invierno es que dedico más horas a la lectura. Este mes llevo un buen ritmo. Antes tenía la costumbre de anotar en una libreta los libros que iba leyendo, y así, al cabo del año, sabía cuantos había leído en total. Creo que volveré a hacerlo cuando empiece el 2014.

Desde que en verano fui a una charla sobre mujeres lesbianas en el mundo editorial (revistas, fanzines, comics) a la que asistimos durante el Girlie, tenía pendiente leer alguna novela gráfica de Susanna Martín.
En la biblioteca de la miniciudad de Id tienen un buen fondo bibliográfico de cómics. Allí encontré dos novelas suyas que me interesaban: Alicia en el mundo real, y Sonrisas de Bombay.


La primera novela, con guión de Isabel Franc e inspirado en su propia experiencia, narra en clave de humor  la historia de Alicia, una mujer que ha superado un cáncer de mama gracias a su espíritu luchador y positivo.
La segunda, Sonrisas de Bombay, es una adaptación del bestseller de Jaume Sanllorente (Sonrisas de Bombay. El viaje que cambió mi destino) que nos cuenta como un viaje a la India, cambió la vida de este chico. Una historia humana maravillosa. La verdad es que me ha tocado mucho la historia de Sanllorente y me ha hecho interesarme por su trabajo y la ONG Sonrisas de Bombay.
Tal como nos dijeron en la charla que os he comentado, os animo a leer más novela gráfica -si es que aún no lo hacéis. Cuando explico que he leído tal o cual cómic todavía hay gente que me mira con cara de "vaya friki", como si leer cómics sólo fuera cosa de niños. No saben lo que se pierden. Estos dos libros son un claro ejemplo de como se pueden tratar problemáticas sociales diversas con la misma profundidad que lo haría una novela o una película. 

Cambiando de formato, también he leído dos novelas muy distintas entre sí que me han gustado mucho: Stoner de John Williams y Jesús me quiere de David Safier. 


La historia que cuenta Stoner es bien simple: un hombre sencillo e íntegro, criado en una granja de Missouri, ingresa en la universidad para estudiar Agricultura. Una vez allí, descubre la magia de las palabras y la literatura y decide dedicar su vida a hacer de profesor en la universidad. Una vida discreta, un poco opaca, explicada con intensidad y una exquisita sencillez, con unos personajes de gran profundidad y un final de gran belleza. Una novela conmovedora que fascina más por el cómo que por el qué.

Y si lo que buscáis es pasar un buen rato con una lectura más desenfadada, os recomiendo Jesús me quiere de David Safier (de este mismo autor también me gustó Maldito karma). No es una gran obra de la literatura pero os hará reír; ¿por qué os imagináis a George Clooney haciendo de Satanás y a Emma Thompson de Dios? Visto el éxito de las novelas de Safier (guionista, por cierto, de Berlín, Berlín, una serie que emitían por TV3 y que me gustaba bastante) me extraña que Hollywood todavía no haya llamado a su puerta...

Y para terminar con buena música, estos días en mi iPod no para de sonar el nuevo trabajo de Noah and the Whale, Heart Of Nowhere.