jueves, 20 de junio de 2013

horizonte de expectativas


Llevo días con insomnio y sueños raros (la otra noche soñé que me hacía amiga de Iniesta y podía ir a todos los partidos del Barça gratis).
Es frustrante querer dormir y no poder. Te sientes inútil y excluida. Ahí fuera, en la oscuridad y el silencio de la noche, sabes que media humanidad duerme, y tú no. No hay nada que te haga sentir más sola que una noche de insomnio.
Cuando finalmente consigo dormir, me despiertan los sofocos. ¡Cómo los odio! y pensar que tendré que volver a pasar por todo esto cuando tenga la menopausia! Pero esos efectos secundarios por fin van a terminar. Hoy empezaré con las pastillas anticonceptivas. No me digáis que no es irónico que una lesbiana tenga que tomar pastillas (¬¬). Como dice Alison Blechdel en ¿Eres mi madre?:
"No he tenido que pensar en métodos anticonceptivo, y nunca he sentido ese momento de angustia o emoción ante la idea de estar embarazada".

¿Me ha gustado el último libro de Blechdel? diría que sí. Su narrativa visual es brillante pero, en mi opinión, el conjunto no está a la altura de su obra maestra, Fun Home.
¿Eres mi madre? es, sobretodo, un metalibro sobre el proceso creativo de Fun Home y un estudio psicológico de la relación madre-hija. La historia está estructurada en siete capítulos, cuyos nombres hacen referencia a conceptos del campo de la psicología. Así, el libro también podría considerarse una especie de ensayo sobre el psicoanálisis; con una especial atención a los trabajos de D. Winnicott, a la interpretación de los sueños (me pregunto que diría Blechdel de mi sueño con Iniesta...) y algunas citas a Virginia Woolf.

Algo parecido me ha pasado con el nuevo disco de Camera Obscura, Desire Lines, que me ha decepcionado un poco. Es lo que ocurre cuando se tiene unas expectativas altas; aunque por otra parte, entiendo que sea difícil superar el nivel de sus dos magníficos  trabajos anteriores, Let's Get Out Of This Country y My Maudlin Career
Desire Line, que la crítica ha definido como el clásico disco de madurez, va ganando con las sucesivas reproducciones (aunque el put.. Spotify no me deje hacerlo. ¡Decidido! me paso a Groovshark!) y Tracyanne sigue cantando de fábula. Mis canciones favoritas por el momento: Do it again, Every Weekday, Fifth in line to the Throne,  New Year's Resolution y I Missed Your Party

aix... mi Tracyanne! (suspiros y babas) :)___

En cambio, me pasa todo lo contrario con el Volume 3 de She & Him, que me está gustando mucho. En eso tiene bastante que ver el encanto y la voz de Zooey Deschanel, esas melodías con aires retro e indie y unas covers magníficas (Baby, Sunday Girl, Hold Me, Thrill Me, Kiss Me).

lunes, 17 de junio de 2013

sí, verano


Este año no habrá verano. Lo predijeron los meteorólogos, y ahora la gente lo repite sin cesar. Cada vez que lo oigo tengo ganas -como en las tragedias griegas- de matar al mensajero. ¡Hasta el verano nos quieren recortar! Después de un fin de semana estival, han anunciado que bajaran las temperaturas y lloverá.
Mientras, ayer di por inaugurado el verano; por una extraña razón para mí no lo es hasta que no me baño en el mar.
Por la mañana fuimos en barca y me zambullí en el agua con esa alegría que sólo tiene el primer día de estío. Un primer baño que me purifica de los días tristes de invierno y de tantas tardes de lluvia.
¡Tengo ganas de ver como han salido el montón de fotos que hice con la Fisheye!
Con esa hambre pura y sana que sólo abre el mar, comida en familia en el apartamento de mis padres. Entrar en ese piso con vistas al puerto -que mi madre siempre amenaza con vender- es como entrar a los veranos de mi infancia. En esa casa cada rincón tiene el poder evocador de la magdalena de Proust.
Después de comer, siesta; y por la tarde, playa y juegos con mis sobrinas que me dejan agotada.
Tumbada en la arena, con el sol inundándome la piel y el susurro ronco del mar en las orejas siento que el verano nunca se ha ido. Es como si, paradójicamente, ese instante efímero me conectara a una corriente atemporal donde residen todos los veranos de mi vida.

¿Por qué tanta nostalgia? me pregunto. ¿Esa profecía maléfica que prevé un verano corto me está afectando de manera inconsciente?
Mientras espero que ese oráculo no se cumpla, hoy me he levantado con la espalda dolorida y una sensación de tirantez en la piel. A pesar de embadurnarme de crema como un pollo antes de hornearlo, parece que el sol ha querido dejarme su marca. Pero esa molestia se lleva con ganas, y es que, definitivamente, el verano ya ha empezado!

lunes, 10 de junio de 2013

spoileando

"You know nothing, Jon Snow", Ygritte (Rose Leslie)

Este año, mi primer día de playa parece que se hará esperar, como el verano.
Pasar fines de semana en mi minipueblo no hace más que reforzar mi sabia decisión de no querer vivir allí. Las envidias, las falsas apariencias, la gente cotilla y mal pensada... Todo el catálogo de mezquindades humanas concentradas en una pequeña comunidad.
El sábado participé en una caminata solidaria que organizaba la Liga contra el cáncer de mi pueblo. La iniciativa fue una gran idea y tuvo mucho éxito, pero fue decepcionante ver el comportamiento de algunos miembros de la organización y del ayuntamiento. Odio la gente que sólo hace las cosas para lucimiento propio y aprovecha cualquier situación para beneficio personal. Así nos va en este país...

Aunque nada comparado con la red de intereses y traiciones del universo de Juego de Tronos (en camino de convertirse en la serie más vista en la historia de la HBO).
Ayer terminó la tercera temporada con un episodio final -para mi gusto- bastante descafeinado tras el brutal y magnífico "Las lluvias de Castamere". Este penúltimo capítulo, conocido como el de "la Boda Roja", ha dejado en estado de shock a los fans de la serie (véase este vídeo donde se recogen algunas de sus reacciones). Esta semana la red se ha llenado de discusiones, gente quejándose de los spoilers, homenajes, gifs, parodias, ilustraciones... Cuando creíamos que nada podía superar la muerte de Ned Stark, George RR Martin nos ha vuelto a recordar que no debemos cogerle demasiado cariño a ninguno de sus personajes (empiezo a creer que este hombre tiene algo de sádico, mientras no me mate a Arya o a Jon Snow...).
Aunque esta vez la "Boda Roja" no me ha cogido por sorpresa: Id y yo decidimos de mutuo acuerdo autospoilearnos la temporada gracias a la wikienciclopedia de Juego de Tronos.
Y es que llevo fatal la tensión de la espera, de ahí mi costumbre de leer la última página de todos los libros que empiezo. Además así me ahorro los spoilers inconscientes de Idgie que siempre -no sé cómo lo hace- consigue ver todas las series antes que yo. 
Y es que, no sé si os lo había comentado, Id es una serieadicta. Ahora, con las temporadas terminadas de The Big Bang Theory, Once upon a time y Game of Thrones (la cuarta temporada no se estrenará hasta la primavera del 2014) necesita nuevas series a las que engancharse. Y ha encontrado dos buenas candidatas: Bomb girls y The Fosters
La primera, gira entorno a la historia de cinco mujeres que trabajan en una fábrica de municiones en Canadá, durante la Segunda Guerra Mundial, e incluye una trama lésbica.
Y de The Fosters, una mezcla entre The kids are all rightLos problemas crecen, cuenta la historia de la familia Foster, una pareja de lesbianas que crían hijos biológicos y adoptivos.

Y vosotr@s, ¿a qué series sois adict@s?

martes, 4 de junio de 2013

a las puertas del verano


Por fin estamos a junio y a las puertas del verano. Esta primavera extrañamente fría me ha pasado rápido y sin casi tiempo de actualizar el blog. Me pregunto cómo lo hace la gente que actualiza cada día y si alguna vez seré capaz de escribir dos posts en días consecutivos.
Hacer planes puede ser decepcionante porque no siempre salen como una quiere; pero cuando los planes surgen espontáneamente y sin que los esperes, suelen ser garantía de diversión. Y es que de suponer que pasaría mi cumpleaños sin Idgie, me encontré celebrándolo con ella y con un fin de semana juntas por delante. 
Cumplir años cada vez me mola menos, si cuando era pequeña contaba los días que faltaban con excitación, ahora lo hago con una estoica indiferencia que pretende ignorar esa angustia peterpanesca por hacerme "mayor". Además me paso la mitad del año siguiente dudando, ante la fatídica pregunta de cuántos años tengo, entre mi edad anterior y la actual. Hay veces que hasta olvido cuántos años tengo en realidad y necesito pararme a contarlos (sí, un olvido muy curioso y significativo).
Sea como sea, cumplir años acompañada de Idgie siempre se hace más llevadero. Hubo pastel, velas, felicitaciones múltiples, alguna sorpresa y una cena en pareja. Además fuimos al concierto de Las primas de MaryJane, un grupo de chicas amigas de Manray que me gustaron bastante. Allí, encuentro y charla agradable con una de las Enfants terribles y su hermana gemela y promesa de ir juntas, como el año pasado, a la Main party del Girlie (este año sí, por fin, con las Uh huh her).
El resto de finde, comidas familiares y otra en casa de Chandler y Arale, paseos, lecturas, películas, sueños de futuro y mucho amor.
Desgraciadamente, también una anécdota desagradable que demuestra que, por muchos derechos que tengamos, siguen existiendo muchos homófobos sueltos que no dudan en decirte cosas desagradables (ni que sea en una lengua extranjera) mientras paseas con tu novia y que te hacen sentir insegura en tu propia ciudad.
Visita al mercat dels Encants antes de que lo trasladen a su nueva ubicación. Tengo curiosidad por ver qué surgirá de esa mezcla de cutrez y diseño, pero me da un poco de pena que cierren uno de los mercados más "auténticos" de la ciudad. Idgie, tras un regateo fugaz, se compró una cámara antigua por 5€.
Y después comida ante el mar para celebrar que por fin el tiempo ha recobrado la cordura y que se empieza a sentir ese cosquilleo veraniego bajo la piel.

viernes, 24 de mayo de 2013

a pesar de la lluvia

El mes de mayo está pasando tan rápido que acabará y no me habré dado ni cuenta. El tiempo pasa deprisa cuando se es feliz. 
Tal vez por eso no me fastidió tanto, como diría dEsoRdeN, la putalluvia de esta última semana. Y eso que truncó mucho de los planes que tenía preparados; entre ellos la Noche de los Museos. 
Algo tan simple como convivir durante una semana y media con Idgie, como si por fin viviéramos juntas, es lo que consigue hacerme feliz. Cosas simples como cocinar juntas, poner lavadoras, compartir la cama, ver la tele, hacer la compra, invitar a amigos a comer... Esos actos tan cotidianos para la mayoría de las parejas, en nuestro caso sigue siendo una excepción y una fuente de placer y diversión.  Por ejemplo, nos lo pasamos genial haciendo pizzas caseras -nos salieron riquísimas-, con todo un reportaje fotográfico que lo atestigua (sí, Id hace fotos de todo) y batidos de fresa.
También hicimos una excursión hasta el Turó de la Rovira. En la cima de esta montaña, las autoridades republicanas, para combatir los bombardeos que sufría Barcelona durante la Guerra Civil, instalaron unas baterías antiaéreas. Ahora el lugar se ha convertido en el mejor mirador de la ciudad, con vistas de 360º.

vistas desde el Turó de la Rovira  (foto: hiro)

La lluvia nos arruinó muchos planes pero, por una vez, y sin que sirva de precedente, no me molestó. Solamente lo hizo el día en que habíamos quedado para conocer a alguien especial: otra persona que he conocido gracias a este blog. La fuimos a recoger a la estación de Sants y fuimos a desayunar al Federal. Allí, como si fuera la Noche de Reyes, nos regaló unos libros preciosos y más cosas. Ante tanta generosidad y admiración admito que me sentí abrumada, pero esta amiga nos explicó como Id y yo le habíamos devuelto la fe en las personas y lo mucho que le había ayudado mi blog. Y eso es una de las cosas más bonitas que me han dicho nunca. 
Después fuimos al CaixaForum a ver la fantástica exposición sobre Georges Méliès. Me gustó tanto que pienso volver. Y tras comer en La Nena, volvimos a repetir en La Pedrera, la exposición de Chema Madoz. 

Tampoco pudimos ir, por incompatibilidad de horarios y días, a la Filmoteca, pero nos montamos una sesión casera con humus, en lugar de palomitas, para ver La invención de Hugo. Y es que a grandes males, grandes remedios.

Y hablando de cine, tengo unas ganas infinitas de ver La vida de Adele, la adaptación cinematográfica de la novela gráfica de Julie Maroh El azul es un color cálido. Tanto la película, como la actriz Adèle Exachorpoulos, suenan como firmes candidatas para ganar la Palma de Oro del Festival de Cannes.


jueves, 9 de mayo de 2013

recuerdos universitarios




Hace unos días, encontré estos escritos en la puerta del lavabo de una biblioteca. Me hizo gracia y los fotografié. Me recordó cuando en la universidad, una amiga y yo solíamos anotar los garabatos anónimos que más nos gustaban de las puertas de los lavabos. Como la nuestra era una facultad de letras, los había de lo más poéticos y filosóficos. A veces, incluso, se iniciaba un debate con la aportación de otras caligrafías posteriores que daban su opinión sobre lo escrito. 
Esos textos efímeros acababan desapareciendo con el tiempo y por un arrebato de las señoras de la limpieza. Las notas que tomé de ellos también acabaron desvaneciéndose, seguramente en el curso de una mudanza.


He vuelto a visitar mi antigua universidad varias veces. Me encanta el edificio, su jardín, el claustro... La biblioteca enorme e imponente, cuyo suelo de madera cruje bajo los pies, haciéndote sentir culpable por quebrantar ese silencio sagrado, cargado de sabiduría.
¿Siento añoranza de mi época universitaria? Tal vez sí. La vida parecía tan fácil entonces, todo era posible y el mundo estaba lleno de promesas y espectativas...
Paseo por el antiguo patio y me parece que sigo estudiando ahí, que el tiempo no ha pasado. Mis recuerdos de la universidad me parecen tan recientes como si fueran de ayer; y sin embargo, me comparo con los estudiantes actuales y noto el abismo que nos separa. Es extraño, el tiempo es tan engañoso! Nadie piensa que va a envejecer... (cumplir años a finales de mes me está empezando a poner melancólica).
Eso me recuerda una frase que Richard Jenkins dice en Liberal Arts: "nadie se siente adulto, ese es el secreto"
A pesar de la tirria que me produce el personaje de Ted Mosby, me gustó mucho la última película de Josh Radnor. Una historia que habla de hacerse mayor, acceptar quien eres y de donde te encuentras en la vida. 
Además tiene una magnífica bso que me ha hecho descubrir piezas de música clásica maravillosas (como la Meditación de Thais de Massenet) y como una área de Mozart puede volver a todo el mundo más atractivo. Os la recomiendo!


pd: me acabo de dar cuenta que precisamente hoy este blog cumple un año!

sábado, 4 de mayo de 2013

contra la procrastinación


"La lista es el origen de la cultura" 
Umberto Eco

Últimamente la procrastinación domina mis días. Un ejemplo gráfico de ello es mi armario, donde en un caos de prendas, los jersey de lana conviven con las camisetas de manga corta. Tengo que guardar y separar la ropa de invierno, pero la pereza y su inercia no me lo permiten. 
Sólo tengo ganas de tumbarme en la terraza a leer e ignorar el desorden de mi vida. Me distraigo mirando las nubes y su pausado deslizar por el cielo. Pasan lentas como el tiempo, me digo. Esa idea me parece fácil; hasta mi creatividad se vuelve holgazana.
El tiempo pasa lento porque tengo ganas que llegue la segunda quincena de mayo. Este mes se prevé intenso y lleno actividades: la Noche de los Museos, un encuentro con alguien especial, una feria Modernista, la exposición dedicada a Méliès, visitas múltiples a la Filmoteca para ver Mädchen in Uniform, Historias de Filadelfia y My Fair Lady, semana en casa de Idgie, etc.

Saco mi libreta de notas y hago una lista. La segunda de esta semana. El otro día confeccioné una de libros pendientes con las bibliotecas correspondientes donde encontrarlos. Será divertido emprender la búsqueda de esos libros diseminados por la ciudad, como si de una ruta turística bibliotecaria se tratase.
Empiezo a encontrarle encanto a eso de hacer listas; son un buen revulsivo contra la inercia y la procratinación. 
Según Susan Sontag las listas confieren valor y garantía de existencia:
"Percibo valor, confiero valor, creo valor, incluso creo -o garantizo- existencia. Por lo tanto, mi obligación de hacer "listas." Las cosas (la música de Beethoven, las películas, las empresas de negocios) no existirán a menos que yo indique mi interés en ellas por lo menos anotando sus nombres."
Recuerdo que hace tiempo, Id y yo confeccionamos una lista absurda con las cosas que compraríamos si fuéramos ricas. En ella, creo recordar, abundaban las cámaras de fotos, los libros y muchos viajes.

Y a vosotro@s, ¿os gusta hacer listas?

*gracias B52s por el link del artículo.