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martes, 19 de enero de 2021

una droga que no te mata

 pintura de Andy Denzler

¿Os acordáis de lo que pasaba cuando dejabais un video en pausa demasiado tiempo con el VHS? La imagen se quedaba estática unos segundos, pero luego empezaba a vibrar y aparecían franjas grises y verdes, hasta que la imagen se desfigurada y quedaba irreconocible.

Algo así me parece la vida desde que empezó la pandemia. Tanto tiempo viviendo en pausa hace que las cosas se empiecen a desfigurar. Y no quiero acostumbrarme a esta (a)normalidad.

El domingo fuimos a pasear por el parque de la Ciutadella, y allí era primavera; como si las imágenes de frío y nieve que hacía unos días invadían las pantallas se hubieran desvanecido (creo que nevó en todas partes menos en Barcelona).

La gente parecía feliz paseando en manga corta o con las mangas de la camisa remangadas. En la glorieta de la fuente un grupo de gente bailaba swing al compás de una pequeña banda. Unos niños jugaban cerca a cazar y reventar pompas de jabón, que impasibles, seguían su vuelo hasta estallar en el cielo. Era como un oasis, como si el 2020 no hubiera existido y no supiéramos lo que era vivir en pandemia. Y me di cuenta, que lo convertía ese momento en un instante fuera del tiempo era su banda sonora. Escuchar música en directo se ha convertido en un lujo casi imposible de disfrutar. 

Justamente estos días estoy entusiasmada viendo la docuserie de Martin Scorsese Pretends It's a City. Me declaro fan de Fran Lebowitz (perdonad la cacofonía), de su ingenio mordaz, su sarcasmo y su haterismo. ¿Cómo puede ser que no conociera antes a esta mujer? 


Me identifico tanto con alguna de sus reflexiones y con su odio a la gente en general -que no a las personas en particular- sobre todo a los zombies que ya no saben pasear por las ciudades sin mirar la pantalla de su móvil, o incapaces de apartarse al cruzarse con alguien por su egoísmo supino. Su amor/odio por Nueva York se parece mucho a la ambivalencia que siento por Barcelona. Amo a mi ciudad, pero hay veces que me agota vivir en ella. Y como la gente de Nueva York, también pienso: "no puedo permitirme vivir aquí" pero no sé cómo, ni porqué,  sigo haciéndolo. 

Fran Lebowitz

En el episodio 2 ("Cultura") Fran Lebowitz reflexiona precisamente sobre la música, y porqué no hay nadie más querido que un músico:

"La gente ama a los músicos. Los quiere mucho, porque les dan la capacidad de expresar sus emociones y sus recuerdos. Ninguna otra forma de arte hace eso.

La música hace a la gente más feliz y no les hace daño. Casi todo lo que te hace sentir mejor es dañino. Es muy raro. Es como una droga que no te mata. "

A ella, dice, que escuchar música de la Motown siempre la pone feliz, no porque la considere la mejor música de la historia, sino porque era la música que escuchaba cuando tenía 18 años. 

A mí me pasa algo parecido con muchas canciones, sobre todo con esta: 

 


Y a vosotr@s, ¿qué canción os pone siempre felices?


jueves, 27 de febrero de 2020

Adios Marianne, adios Connell

imagen de la serie Normal People

Ya he terminado de leer Gente Normal, de Sally Rooney. Me ha quedado una sensación de vacío y añoranza que solo siento cuando termino un buen libro. Es como si tras conocer muy intensamente a alguien, te expulsaran de su vida. Te deshabitaran.
Me fascina la facilidad que tiene Rooney de explicar emociones tan complejas, de como utiliza el silencio y aquello que no nos decimos como algo que puede modificar nuestras vidas. Lo terminé ayer y ya echo de menos a Marianne y a Connell.
Ya veremos que tal está la serie basada en el libro que está próxima a estrenarse.


El otro día, vagueando por Youtube, me tropecé con un canal sobre finales de películas. Toda una oda al spoiler. Durante muchos años tuve la costumbre de empezar un libro leyendo la primera y la última frase. "Así te debías reventar muchos finales", me diréis. Bien, no siempre.
Creo que lo hacia para no distraerme demasiado en el qué y disfrutar más del cómo.
Por ejemplo, me gustaría volver a ver Parasite para fijarme mejor en como su director construye los mecanismos que llevan a la película a estallar en ese frenético final, en vez de estar pendiente del tan aclamado giro narrativo del que todo el mundo me hablaba antes de ver la película.

En fin, para llenar el vacío que me ha dejado Gente Normal, ya he empezado con Fugir era el més vell que teníem, de Marta Marín-Dòmine, que de momento me está gustando mucho, y también con la relectura de Frankie Addams, de Carson McCullers (también quiero releer El corazón es un cazador solitario). Recuerdo que los dos libros me gustaron mucho por el retrato de hace de una chica adolescente y solitaria.



Un poco como la protagonista de I Am Not Okay With This, la serie de Netflix que me he tragado en dos tardes. Prefiero no explicaros mucha cosa sobre esta serie, solo os la recomiendo muy mucho si fuisteis adolescentes diferentxs, rarxs, y toda vuestra vida os parecía una mierda. Además tengo una especie de crush (no lo llevo bien por la diferencia de edad) con su protagonista (la actriz Sophia Lillis) que ya me impresionó con su interpretación en Sharp Objects.

Es raro; no soporto a los adolescente en el mundo real, pero me gustan las ficciones sobre adolescentes inadaptados. Supongo que una nunca supera del todo su adolescencia. 

sábado, 18 de febrero de 2017

lecturas y otras compañías

mi habitación ideal (foto encontrada en tumblr)

Como me esperaba, enero/febrero han acabado siendo los meses más tristes, anodinos, lentos y mortalmente aburridos del año. Ha habido semanas que se me han hecho eternas, como si los días se arrastraran por unas arenas movedizas de lo más pegajosas. Poca vida social, pocas ganas de nada y visita a muchos médicos por Id (nada malo, no os preocupéis). 

El único propósito de año nuevo que sigo cumpliendo prodigiosamente y con mucho brío, es la lectura. A este paso, mi reto de leer 20 libros va a ser pan comido. Gracias a la bollotertulia -o tortitertu- el grupo de lectura al que me apunté junto a Tempesta, estoy releyendo algunos libros (cosa que no suelo hacer) con gratas sorpresas. 
El segundo libro propuesto, y sobre el que debatimos brevemente (de hecho, creo que el grupo es una excusa para beber, comer y charlar con otras bolleras) fue Orlando, de Virgina Woolf. La primera vez que lo leí, de eso hace muchos años, no me gustó demasiado. En esta segunda ocasión, en cambio, lo he disfrutado y he entendido más que la primera vez. Es curioso como a veces los libros, como algunas personas, llegan a nuestra vida cuando todavía no estamos preparados para ell@s.

Por cierto, si alguna esta interesada en unirse a la bollotertu, el próximo libro a comentar será El azul es un color cálido de Julie Maroh. Libro vs. peli, birras, comida y buena compañía.

libro vs. peli

Otro libro que he leído recientemente, y que estuve a punto de abandonar, ha sido Instrumental, de James Rhodes. Lo empecé con muchas ganas, sobretodo después de ver su entrevista en Salvados, pero a medio libro mi interés se desplomó. Su prosa repetitiva, dispersa, sin demasiado nivel literario, se me hacía pesada. Además me empezaba a afectar anímicamente el testimonio de todas la violaciones que sufrió de pequeño (no puedo con ningún tipo de violencia, y menos la dirigida contra los niños. Me parte el alma), y la narración de todas las consecuencias que eso conllevó (drogas, autolesiones, transtornos psíquicos y físicos, promiscuidad, dolor...). Pero en los últimos capítulos el libro despega. Eso sucede cuando James Rhodes habla con una pasión contagiosa de aquello que le salvó literalmente la vida: la música. Me gusta como habla de sus compositores favoritos e introduce las piezas musicales que más le conmueven. Y también de su propósito de rescatar la música clásica de las manos de los esnobs de la industria para acercarla y devolvérsela otra vez a la gente.
Gracias a él he vuelto a escuchar música clásica. (Si os interesa, aquí tenéis la playlist que James Rhodes recomienda en su libro)


Este mes también ha habido tiempo para ver buenas series y películas. En apenas tres días vimos la primera temporada de One day at a time, una sitcom de Netflix sobre una madre soltera cubanoamericana que cría a sus hijos adolescentes con la ayuda de su madre. ¡Os la recomiendo muy mucho! Hacía tiempo que no me reía tanto con una serie. Además combina el humor con temas tan serios como la inmigración, el feminismo, la religión, la sexualidad... Y el personaje de la "abuelita" (protagonizado por una genial Rita Moreno) es lo mejor de la serie. Todo el mundo que la ve, y conoce a mi madre, dice que son clavadas.


Si queréis saber como es mama hiro, Rita Moreno se le parece mucho

Y como cada año, cumpliendo la tradición de los Oscars, intento ver todas las películas nominadas a la categoría de mejor film del año. De las 9 candidatas ya he visto 4 que me han gustado mucho: La La Land, Figuras ocultas, La llegada y Lion. La La Land sigue siendo mi favorita (creo que tengo éste síndrome), pero me entusiasmó La llegada (inmerecida la no nominación a Amy Adams) y Figuras ocultas también está entre mis favoritas del año. A ver si tengo tiempo de ver alguna más antes de la entrega de los Oscars.

A parte de devorar libros, series y películas, también he tenido mi primera entrevista laboral vía Skype. La pasé y después de una dinámica de grupo de lo más rara (flipé con la agresividad y el lameculismo de algunos de los otros candidatos), recibí un mail felicitándome porque he pasado la prueba. Ahora sólo me queda superar tres entrevistas más en la misma empresa.
Sí, eso de conseguir un trabajo empieza a parecer un maratón; una tiene que tener espíritu olímpico.


miércoles, 14 de diciembre de 2016

now it's me

                                                           Annemarie Schwarzenbach

En un momento de El Café Celestial, Stuart Murdoch pregunta a los lectores qué hacemos, o qué nos gustaría hacer, en los momentos en que nos sentimos completamente libres. Y si esos momentos -finalmente- los ocupamos de las maneras más ridículas o aburridas posibles. 
Desde lo que llevamos de año, no ha sido hasta este último mes, que me he sentido en disposición de responder a esa pregunta. 
Libre de ataduras laborales he recuperado el placer de las horas muertas, de vivir a mi ritmo, de sentirme también culpable por esta especie de vida golfa sin horarios.

Mi vida social se ha reactivado a mil este último mes, y eso me encanta.  Además, Id parece estar de suerte con el tema fotos; en este último mes le han surgido tantos encargos que ahora me dedico a llevarle la agenda.   

He recuperado el placer de la lectura, y junto a mi amiga Jeia me he apuntado a un club de lectura bollo. El primer libro a comentar fue Tipping de Velvet (El lustre de la perla), de Sarah Waters. Me lo releí en tres días (lo había leído por primera vez hace años), y quedamos un domingo para comentarlo en grupo. A pesar de que no nos conocíamos de nada y éramos un grupo muy heterogéneo -que no hetero- nos lo pasamos genial y empezamos a hablar entre nosotras como si nos conociéramos de toda la vida. Esas cosas que pasan cuando hablas con completas desconocidas. Fue una experiencia curiosa y muy divertida. Ya veremos como evoluciona el grupo de ahora en adelante.
De momento el próximo libro a comentar será Orlando, de Virginia Woolf. Si alguna de vosotras está interesada, le puedo pasar el link del grupo en privado.


También he recuperado el tiempo para ir al cine: os recomiendo La Llegada y Sing Street).
Ver series: ya he visto Las 4 estaciones de las chicas Gilmore (sí, que pasa? era fan de la serie, aunque nunca entendí como una chica tan guapa y lista como Rory pudiera liarse con un capullo como Logan, cuando lo más inteligente era que fuese lesbiana).
Ahora estoy enganchada a This is Us -merecidísima nominación a los Golden Globes como mejor serie del año. Y aunque no miréis Black Mirror os recomiendo uno de los mejores capítulos de la serie, el de San Junipero (ais... esa Mackenzie Davis... en algunos momentos me recuerda a Id).

Mackenzie Davis (Black Mirror)

Y por fin he podido ir al MNAC a ver la exposición sobre Marianne Breslauer. Una exposición sobre el viaje que la fotógrafa realizó junto a la periodista y escritora Annemarie Schwarzenbach en 1933 a Barcelona, Sant Cugat, Andorra, el País Vasco y los Pirineos. Además se pueden consultar los álbumes personales de Marianne Breslauer en formato digital. Me fascina esa época, y sobretodo la figura de Annemarie Schwarzenbach y su vida convulsa. Al salir de la exposición, y a pesar de habérmelo leído ya, me compré uno de sus libros. 
Otra exposición que intento no perderme ningún año es la del World Press Photo en el CCCB. Fui con Id a la inauguración y como siempre salí muy afectada. Rabia, compasión, tristeza, asco, asombro... se suceden o se mezclan ante las historias e instantáneas que van recordándote lo miserable y atroz que es el mundo y el ser humano. 

Y otra cosa que echaba de menos, y que he vuelto a recuperar, es el placer de investigar y descubrir música nueva. Por fin tengo una lista de reproducción nueva en mi iPod llena de temas como estos:


miércoles, 10 de agosto de 2016

vacaciones boomerang

ejemplo de vídeo boomerang sacado de internet

Últimamente me he aficionado a hacer boomerangs. Me chifla eso de atrapar un momento y poder jugar con él; supongo que  alimenta la ingenua fantasía de que soy capaz de manipular minímamente el fluir del tiempo. Nada más alejado de la realidad, claro está, porque si así fuera hubiera alargado mi semana y media de vacaciones como un chicle.

Ayer tenía tantas pocas ganas de volver al trabajo que, sin querer -o no-, me pasé de parada de metro. Si llego a hacer un mes de vacaciones, como algunos de mis compañeros, no hubiera regresado. Mientras iba en metro fantaseaba con eso, con la idea de desaparecer y no dar ninguna explicación a nadie. Tal vez por eso me pasé de parada...
Así que llegué un poco tarde, pero no pasa nada. Lo único bueno de mi trabajo es que, dentro de unas horas fijas, tengo flexibilidad horaria a la hora de entrar y salir. 
Los pocos compañeros que quedan todavía en la oficina tampoco tenían ganas de trabajar, así que cada mañana nos pasamos una hora charlando y holgazaneando (eso de no tener jefes durante este mes mola!). 
Trabajar en agosto en esta ciudad tiene algo de onírico. Las calles, a primera hora de la mañana, están desiertas, al menos las no turísticas, y casi todas las tiendas y bares de mi barrio están cerrados. Ahora no sé dónde ir a comprar buena fruta y verdura.
En el trabajo, las oficinas de mi planta están en un silencio tan extraño que parece post-apocalíptico, cuando lo normal es oír el discurrir continuo de voces y teléfonos. Si mi trabajo fuera siempre igual de tranquilo y placentero, no estaría contando los días que me quedan para terminar mi contrato.

Por suerte todavía me quedan algunos días de vacaciones a finales de mes y otros en septiembre. A ver si entonces puedo hacer algún viaje-escapada con Id. Este mes también le ha tocado trabajar, así que durante mis vacaciones pasé algunos días con ella en Barcelona y luego me fui al pueblo porque eran las Fiestas Mayores.
Allí volví a recordar lo insoportable que puede ser la convivencia con mi madre y mi hermana-3 La Gruñona. Por suerte están mis sobrinos (que están enormes!), e Id vino a rescatarme durante el fin de semana.

También nos hemos puesto al día con las series que teníamos pendientes (ese final de Orange is the New Black!!) y nos ha entusiasmado Stranger Things (aix...! Winona Ryder...! mi amor platónico adolescente..!). Ese rollo nostálgico ochentero repleto de referencias ha enamorado a todos los que fuimos niños durante esa década.


También tengo gafas nuevas. Ahora, en palabras de Id, parezco una intelectual republicana. Vete tú a saber que quiere decir eso... Supongo que que tengo una cara de "niña-buena-que-no-ha-roto-nunca-un-plato" que no se aguanta. Bah!


domingo, 31 de enero de 2016

Alive


Me parece que hace años que no pasaba por aquí. Ahora que he conseguido sacudirme un poco el cansancio y el estrés, vuelvo y no sé por donde empezar. 
El mes de enero ha sido muy largo e intenso. Trabajo nuevo, rutinas nuevas, muchas cosas que aprender. La primera semana la viví en un estado de surrealismo alucinatorio. Mi cerebro estuvo a punto de explotar con tanta información y cosas nuevas que aprender y asimilar. Mis nuevos compañeros se ven buena gente, pero a veces tengo la sensación que no tengo nada que ver con ellos. Intento no hacerle demasiado caso a algunas de mis primeras impresiones, pero lo cierto es que no me veo trabajando de esto muchos años. Mientras, intento adaptarme lo más rápido posible aunque odio la sensación de no dominar según que situaciones.

A eso, se le sumó la búsqueda de piso en Barcelona. Nunca pensé que fuera tan difícil y agotador encontrar casa. Después de horas de trabajo extenuantes, quedaba con Id y mi hermana pequeña (de momento vivirá con nosotras una temporada) para visitar pisos. Cuando encontrábamos uno que nos gustaba, al llamar a la inmobiliaria al día siguiente, nos decían que ya estaba reservado. Así que cuando volvimos a encontrar un piso que nos gustaba, apostamos en seguida por él. Pero como al sr. Murphy le gusta aparecer siempre que puede, al día siguiente -y cuando ya habíamos pagado la reserva- visitamos otro piso en Gràcia que también nos gustó mucho. Sea como sea, el piso que finalmente nos hemos quedado está genial, la pega es que no está en Gràcia (pero sí cerca ^^). 
Mañana firmaremos el contrato y por fin se acabará levantarme a las 6 de la mañana para hacer una hora y media de trayecto hasta el trabajo. Y es que estás semanas, como dice Id, he dejado de ser yo misma. Ahora soy una persona cansada que siempre tiene sueño. Eso hace que los fines de semana no tenga ganas de hacer nada, y eso sí que es grave. Lo único que me apetece es ver series con Id. Nuestro último descubrimiento, Agent Carter, otra serie con mujer protagonista, fuerte, lista y además guapísima. Os la recomiendo! Además hace un par de semanas empezó la segunda temporada y pinta tan interesante como la anterior.


La única excepción a tanto holgazaneo fue el fin de semana pasado, que lo pasé en el pueblo. Id también vino y aproveché para llevarla de excursión a un reserva natural que hay cerca.

foto: hiro

Ahora nos esperan un par de semanas movidas, con el traslado y la mudanza, pero muero de ganas de estar instaladas ya en nuestro piso.


domingo, 27 de diciembre de 2015

haciendo las paces con la Navidad


Cuatro días de comidas en familia, tardes tontas, lecturas y mucho turrón (sobretodo de Suchard) y sigo viva. No he engordado ni un quilo y estoy en un estado de paz y tranquilidad blanca. Vuelvo a ser capaz de dormir 10 horas seguidas, como una niña. 
Un par de días antes de Navidad, aprovechando que todas las hermanas estábamos en el minipueblo, fuimos a merendar juntas a la cafetería. Hacía tiempo que no salíamos las cinco juntas. Al poco rato empezaron aparecer sobrinos, de uno en uno, hasta que casi ocupamos todas las mesas del local. Me gustó ese momento familiar porque fue casual, nada forzado. Me recordó a esa escena de Transparent, cuando los tres hermanos Pfefferman se bañan juntos en la piscina después de muchos años. Transparent me tiene fascinada. Es una de las mejores series sobre la familia y la identidad de género que existen. 

los Pfefferman

Llegó el día de Navidad y todo discurrió de un modo fácil, sencillo, incluso placentero. ¿Estaré volviéndome pronavideña? Los únicos que se pelearon, por el paté y los turrones, fueron los niños. Mi sobrina Damian recitó el típico poema de Nadal encima de una silla, y después de comer nos lo pasamos genial montando coreografías y playbacks con el Dubsmash. Mi hermana mayor estrenó su palo de selfie intentando que toda la familia entrara en el encuadre. Ante la impaciencia de los niños, cagamos el Tió, aunque todos -excepto Damian- sepan ya "la verdad". 

foto: hiro

Este año el Tió fue muy literario; cagó muchos libros y también dulces y ropa interior para los mayores. Luego la tarde se fue disolviendo en partidas de rummy y películas navideñas ñoñas en la televisión. Eché en falta a Id, a ver si el año que viene puede estrenarse en nuestra numerosa comida navideña. 
El día de Sant Esteve fue una versión bastante reducida del día anterior: sin mis 2 hermanas mayores y sin niños. Pero el domingo volvimos a estirar la mesa del comedor. 
Creo que cuatro días ya es el límite, otra comida más y esta tranquilidad aparente empezaría a quebrarse. ¿Por qué es más fácil querer a la familia en la distancia? 

Llevo un par de días escuchando esta maravilla de disco, uno de los mejores del año. Contiene temas de una belleza apabullante. 

miércoles, 25 de noviembre de 2015

toda niña necesita una heroína


Tengo la sensación de vivir esperando. Bien, ese es un sentimiento que debemos tener todos, pero últimamente lo siento más fuerte. No me gustan los tiempos de espera, esa suspensión y oscilación entre A y cualquier otro punto con letra del abecedario.
Intento vivir de espaldas a esa espera. Hago excursiones por la montaña con mis hermanas. Por el camino encuentro un fósil de caracol y siento una emoción de arqueólogo. El sol es tan cálido a esas latitudes, que parece primavera; pero al día siguiente, el frío hace acto de presencia con su brutalidad glacial.
No sé si os lo había contado, pero en épocas de incertidumbre tengo un sueño recurrente. Id me deja, me abandona con indiferencia, y a veces con crueldad. Me despierto con el corazón roto y una sensación de irrealidad que dura un par de minutos que parecen eternos. Hace un par de días, volví a tener esa pesadilla.

Acabo libros que tenía pendientes. Ve y pon un centinela, de Harper Lee, me ha gustado más de lo que esperaba, aunque no se puede comparar con Matar a un ruiseñor. El libro tiene altibajos, y cuando más brilla, es cuando la protagonista evoca episodios de su infancia, cuando en lugar de Jean Louise todos la llamaban Scoutt. Igual que ella, tenemos que enfrentarnos a la enorme decepción de descubrir que Atticus, ese padre modelo de integridad y rectitud moral, no es el héroe que creíamos, sino un hombre de carne y hueso, con sus respectivas miserias y defectos.


Ahora he empezando La amiga estupenda, de Elena Ferrante; el primer volumen de una tetralogía que es todo un fenómeno literario. Imposible escapar de la llamada fiebre Ferrante; poco más de 40 páginas y ya me ha seducido su estilo.


Igual de enganchada he estado toda la semana a Jessica Jones, la nueva serie de Netflix que se estrenó el pasado día 20. ¡Por fin una serie con supeheroína feminista! (y con personaje secundario lésbico! Ueee!).
Al empezar la serie, Jessica es una detective alcohólica y misántropa, con una fuerza subrehumana pero marcada por un oscuro pasado que poco a poco se nos va desvelando. Así, Jessica Jones, viene a ser el reverso oscuro de Supergirl, otra serie estrenada recientemente con heroína femenina. Todo lo naif que tiene Supergirl, lo tiene de oscuro Jessica Jones. Y con eso no quiero decir que no me gusten las dos series. Supergirl es la serie que me hubiera encantado ver a los ocho años. En esa época mi héroe preferido era Superman y pedí muchas veces disfrazarme de él por carnaval, pero mi madre -claro- no accedió. Tal vez si hubiera existido una serie como Supergirl, con una protagonista chica como superheroína, otro gallo hubiera cantado..

(sí, Melissa Benoist es una Supergirl adorable)

Jessica Jones, como cita Autostraddle, "no es la heroína que pedimos, pero resulta ser la heroína que hemos necesitado todo este tiempo". Pero no quiero desvelar nada más sobre la serie, mejor que la difrutéis sin ningún tipo de prejuicio. Ya me contaréis que os ha parecido...

Y hablando de esperas... Muero de ganas de ver Carol!! Y todavía no hay fecha de estreno en nuestro país!! ¿Por qué?? Desde que leí el libro hace mil años, soñaba con una adaptación cinematográfica, y por las críticas y nominaciones que va recogiendo, promete ser una de las mejores películas del año.

jueves, 2 de julio de 2015

hello summer


La semana de vacaciones -como me temía- se me ha hecho corta. Cuando empezaba a asumir que ya estábamos en verano, las vacaciones se habían terminado. 
Una semana no da para mucho, y más con Sant Joan de por medio. Este año tuvimos bollo-verbena: las gemelas Nets nos invitaron a una cena en casa de su prima, donde dio la casualidad que todas la invitadas éramos bolleras. Aunque no soy muy amante de los guetos, debo reconocer que de vez en cuando está bien eso de sentirse parte de una mayoría, y que las demás personas te entiendan y pillen todas tus referencias. 
Id triunfó trayendo su fantástico brownie, que Swank (la novia de MPop) aderezó con una cobertura "mágica"... Si no hubiéramos estado tan cansadas (Id había trabajado) nos habríamos apuntado al plan de ir de fiesta por Barcelona, pero preferimos irnos a dormir después de la cena. 
Al día siguiente, cogí el tren (a veces pienso que me estoy dejando media vida en los trenes) para pasar unos días con mi familia. Con tres, tuve suficiente para desear marcharme. Ya no sé vivir muchos días alejada de Id.  
Aproveché para pasar tiempo con mis sobrinos (jugamos a pádel), con mis hermanas y mis padres. Y por fin pude disfrutar de un día de playa y bañarme en el mar.



Regresé a Barcelona justo para ir al Pride. Calor superlativa que no consiguió amedrentarnos, aunque sí retrasar nuestra hora de salida. Habíamos quedado con MPop y Swank. Después de la rúa, y huyendo de la masificación de la Avenida María Cristina, nos fuimos a cenar al Van Van Market, que esta vez se había instalado en la antigua plaza de toros de la Monumental. Me gustó el lugar, aunque se me hizo raro eso de comer en un lugar donde no hace mucho se asesinaban toros. Para compensar, también recordé que justo ahí, hace 50 años (3 de julio de 1965), los Beatles hicieron un concierto histórico.
Parece que este verano MPop y Swank nos quieren adoptar. Cuando se comparten tantos intereses en común es fácil pasar tiempo con la gente.

Paula y Sofia

El lunes hicimos una seriequedada con ellas para ver Cites, y es que todas somos fans de la pareja Paula y Sofia. De hecho, nos hemos vuelto muy fans de la actriz Nausicaa Bonnin, jaja 

Nausicaa Bonnin (foto:  Iván Giménez Costa)

Otro día quedamos para ver  dos capítulos de Orange is the new Black, y tenemos pendiente otra seriequedada para ver el último capítulo de la temporada juntas. Y es que ver series en grupo es mucho más divertido que verlas solas. 

El verano acaba de arrancar y deseo aprovecharlo al máximo. Después de esperarlo todo el año, empieza la diversión. Para comenzar, este mes de julio se presenta lleno de actividades y planes: cine a la fresca en la playa, fiestas mayores, conciertos varios, días de playa... Hoy empieza el Fire, la Muestra internacional de Cine Gay y Lésbico de Barcelona. Este año viene cargado de películas y documentales interesantes. Incluso me he hecho un croquis para no perderme entre tantas propuestas apasionantes (entre ellas un corto protagonizado por Nausicaa Bonnin... ains....!).
De momento no me pienso perder ésta:



Y el sábado concierto con el grupo más petardo y gamberro del panorama español:

lunes, 20 de abril de 2015

los conciertos son mejores en primera fila


Josh Rouse 

Es extraño escuchar en directo la misma canción que esa misma mañana sonaba en tu iPod camino del trabajo. Sobretodo teniendo a su autor a escasos metros y -debido a esa proximidad- con la sensación que te la está cantando para ti sola. Es un gustazo ir a un concierto de pequeño formato y poder estar en primera fila sin empujones ni agobios. 
Hacía días que había comprado las entrada para el concierto de Josh Rouse en Barcelona, pero como el sr. Murphy siempre ronda cerca (tenemos antecedentes de ello con el tema entradas) no lo decía muy alto, ni pensaba mucho en ello, no fuera a gafar la noche...Pero finalmente llegó el jueves y no pasó nada.
Llegamos temprano al local y pudimos situarnos en primera fila. Id disfrutó haciendo fotos tranquilamente y yo gocé del placer de escuchar música en directo.
Josh Rouse, como sí le sucede a otros cantantes, no decepciona para nada en directo. Cantó, sobretodo, temas de su último disco (The Embers of Time) y algunos éxitos de trabajos anteriores. Incluso se atrevió con una versión de Man On the Moon en solitario. El único pero: a pesar de que el público se lo pidió varias veces, no tocó ni Quiet Town (uno de sus grandes éxitos) ni Valencia. Una lástima, porque hubiera sido la guinda perfecta para un gran concierto.

Antes de ir al concierto, también tuve tiempo de pasar por la peluquería. Mi amiga Mei dice que cuando tiene un día de mierda, ir a la pelu le sube la moral. A mí, en cambio, me la merma. Queda claro que tengo un problema comunicativo con las peluqueras; yo les explico lo que quiero, y a continuación, ellas hacen lo que les da la gana. Esta vez, sin embargo, hubo una chispa comunicativa y el resultado se aproximó vagamente a lo que yo quería.
Id dice que ahora tengo un aire a Ruby Rose (sí, me quiere tanto que el amor le ha nublado la vista. Más que 'un aire' tengo un 'soplido'...). Y hablando de ella, ya queda poco para verla en la 3a temporada de Orange is the new black! Qué ganas tengo! 

Ruby Rose, nuevo fichaje de la 3ª temporada de OITNB

Esta semana también han empezado las nuevas temporadas de Orphan Black y Juego de Tronos (ya hemos visto hasta los capítulos filtrados). Sumadas a las series que ya estamos siguiendo (Once upon a time, One big happy, Vikings, The Big Bang Theory...) no damos abasto.

jueves, 22 de mayo de 2014

Faking it?

Las series son un gran agente procastinador, si seguís algunas ya sabéis de que os hablo. En la actualidad sigo unas 10, aunque no las llevo todas al día (no entiendo como alguien puede) y algunas están de parón entre temporada y temporada, así que realmente son unas 5 o 6 series las que sigo con atención. 
Me he dado cuenta que la mayoría -con la excepción de True Detective- son series con personajes femeninos importantes y potentes: Orphan Black, Once upon a time, Game of Thrones, Homeland, Vikings... Y sobretodo Orange is the New Black, cuya segunda temporada espero con impaciencia!! (comienza el 6 de junio).


Recientemente, he incorporada a mi lista una serie de la MTV (sip...¬¬') llamada Faking it. La serie se desarrolla en el instituto Hester (Austin), un centro muy peculiar donde ser diferente implica ser guay. Allí las animadoras y los quarterbacks son todo menos populares. Karma (Katie Stevens) y Amy (Rita Volk), amigas desde la infancia, no saben que hacer para destacar. Han intentado de todo: hacerse pasar por ciegas, fingir que están embarazadas... Hasta que un día, Shane (Michael Willett), un chico gay muy popular en el instituto, las invita a su fiesta porque las toma -por equivocación- por lesbianas. Emocionadas, y sin sospechar el equívoco, aceptan la invitación. Pero cuando Shane proclama, en medio de la fiesta, que son lesbianas y las nomina como Reinas del baile, su popularidad se dispara. Visto su nuevo éxito social, Karma está decidida a seguir con la farsa lésbica, mientras mantiene un romance con Liam -el chico guapo del instituto- en secreto. Ella no le ha contado a Liam que está fingiendo con Amy y conforme pasa el tiempo, Amy comienza a darse cuenta de que realmente siente algo por Karma.


Cuando leí el argumento, debo reconocer que sentí bastantes reticencias. ¿Dos chicas heteros fingiendo ser lesbianas para ser guays y populares? ¿Eso no era frivolizar un poco el tema de la homofobia y el acoso escolar que sufren muchos adolescentes en los institutos?
Pero tras ver los dos primeros capítulos, tuve que admitir que la serie me gustaba y la encontraba muy divertida. Dando la vuelta a los típicos estereotipos de las series de instituto, Faking it consigue dar un mensaje de tolerancia y aceptación y ser un referente positivo para l@s adolescentes homosexuales.
Porque Faking it empieza a ponerse interesante (atención spoiler) cuando Amy empieza a ser consciente, tras un "falso" primer beso, que sus sentimientos por Karma han cambiado. Como pasaba en La Calumnia de William Wyler (allí de forma trágica), una farsa en principio inocente, acaba revelando unos sentimientos hasta entonces ocultos y desconocidos.


Si me hubiera encantado ver una película como Fucking Amal a los dieciséis años, Faking it me habría sido de gran ayuda para entender mi caos mental adolescente y  darme cuenta, como Amy, que lo que sentía por mi amiga Elena era algo más que amistad. Habría entendido porque me gustaba tanto poder abrazarla cuando me llevaba en moto, porqué odiaba a ese novio estúpido que tenía y que la trataba tan mal, y porqué tenía pensamientos "extraños" del tipo: "si yo fuera su novio nunca la haría sufrir y la trataría tan bien como se merece!". Sí, a pesar de tener ese tipo de pensamientos no me di cuenta que era lesbiana hasta que apareció A., una heterocuriosa que se instaló en mi vida para hacerme sufrir durante más un año.
Y es que amig@s, enamorarse de una hetero puede ser lo peor, pero de una heterocuriosa, ni os cuento..! pero eso daría para dos o tres posts...

Pero volvamos a Faking it, porque la gracia de la serie está en saber: ¿será Karma hetero, bi, o lesbiana? ¿Está enamorada de Liam o realmente lo está de Amy? El culebrón está servido.





viernes, 28 de febrero de 2014

presente futurista


Esta semana ha sido el cumpleaños de mi hermana2 y mi cuñado, de sorpresa, le ha regalado un viaje a Nueva York (sí, yo también morí de envidia). Pero solo para los dos, es decir, sin niños. Así que esta semana mi madre ha tenido a tres de mis sobrinos instalados en casa. Esto se traduce en mi madre histérica y más estresada que un pavo antes de Navidad. La mujer no lo puede evitar, es así de nerviosa.
Ayer me conecté por Skype con mi hermana y mi cuñado para que pudieran hablar y ver a los niños. Nos dieron un paseo por la habitación del hotel con el iPad y nos enseñaron las vistas espectaculares que tenían desde la ventana (sí, aquí la envidia me volvió a corroer). Parecía que estuviéramos en este anuncio tan cuqui y sensiblero de móvil. "Cara a cara a pesar de la distancia". Y es que el hecho de poder hablar y ver a alguien que está a miles de kilómetros como si nada, se ha convertido en una cosa muy normal; pero a mí sigue pareciéndome algo extraordinario, casi de ciencia ficción. 
Y es que cuando era pequeña eso me habría parecido un sueño. Entonces me gustaban mucho las películas fantásticas, sobretodo si eran del espacio. Me pirraban las naves voladoras, las espadas láser, los robots, y las llamadas "telefónicas" vía holograma... Esas pelis nos mostraban como en el lejano año 2000 todo sería posible; y como en lugar de teléfonos, utilizaríamos pantallas casi invisibles para hacer vídeo llamadas. Y eso nos parecía imposible y superfuturista. Eso, y que los coches volaran (¿veis? a eso todavía no hemos llegado).


¿Sabéis cuál era una de las razones por las que me gustaba ir a Barcelona cuando era pequeña? Pues porque en el Corte Inglés había puertas automáticas que se abrían solas, y escaleras mecánicas (que debo confesar me daban un poco de yuyu). Esas dos cosas ahora tan normales, para una niña de pueblo de los 80, eran el súmmum de lo molón. Era como estar dentro de una serie de ciencia ficción como V, o Buck Rogers, dos de mis series preferidas de entonces junto a El coche fantástico y MacGyver.

Erin Grey, el amor platónico de mi niñez (ese brazalete de arcoíris...)


Jane Badler, amábamos odiarla. La mala más sexy de los 80

Y yo me pregunto: ¿para cuándo los coches voladores? porque cuando tengamos uno, ¿también nos pondrán multas de aparcamiento como me pasó ayer? (mecagontodo!)

Y hablando de mitos eróticos de la infancia y futurismo... ¿Sabéis en que proyecto cinematográfico está involucrada Jane Badler?!!

lunes, 27 de enero de 2014

la mente es como un mono loco

ilustración: Oamul Lu

Fin de semana tranquilo. Me parecería bien si este invierno hubiera entrado en modo hibernación, pero mi nivel energético sigue alto. He aprovechado para leer, y mirar la espléndida tercera temporada (solo son 3 capítulos) de Sherlock. ¡Brutal! muy fan de esta serie.
También me he enamorado de Heartthrob el último disco de Tegan and Sara que llevo escuchando en bucle desde hace dos días.
Me aburre el invierno aunque este año intento hacer lo que sea para evitarlo. Echo en falta a Id y al buen tiempo, pero intento disfrutar del presente en lugar de perderme en ensoñaciones y planes futuros. Tengo una mente demasiado dispersa.  No sé donde leí que durante el día tenemos entre cuarenta mil y sesenta mil pensamientos. No sé cómo se calcula eso pero creo que son muchos; aunque si un pensamiento es nuestra manera de relacionarnos con el mundo, tal vez no sean tantos...
Mi amiga Mei tiene tendencia a darle demasiadas vueltas a algunos de esos pensamientos. Es una rumiante mental. El domingo me invitó a su casa a hacer un bruch (la primera vez que alguien me invita a eso a su casa). El domingo pasado también me llamó y fuimos a cenar juntas. Es curiosa nuestra relación de amistad: podemos pasarnos semanas sin saber nada la una de la otra, y de repente, vernos casi cada día. Cuando eso pasa normalmente es porque Mei tiene algún problema. Me gusta eso de ella: sabe pedir ayuda.
El domingo me explicó que le han diagnosticado TOC y que ya ha empezado a medicarse. Está preocupada, pero creo que es la mejor solución. La semana pasada me vino a ver a casa desesperada, diciéndome que necesitaba desconectar de todo, huir. Charlamos e intenté calmarla. Mei dice que tengo el don de tranquilizar a las personas, que es algo energético que desprendo. Me gusta pensar que tengo ese tipo de influencia en los otros.
Me acuerdo que durante los días de la Selectividad, entre examen y examen, algunos compañeros venían a hablar conmigo porque decían que les transmitía tranquilidad. Eso puede hacer pensar que no soy una persona nerviosa, cosa que no es verdad, solo intento que los nervios no me dominen, aunque no siempre es fácil...

viernes, 27 de diciembre de 2013

roce familiar


Cada año me pregunto si es una bendición o un castigo que los catalanes tengamos esa especie de segunda Navidad que es Sant Esteve. Dos días seguidos de comilonas y roce familiar puede ser a la vez un placer y una tortura. Creo que podría sobrevivir perfectamente, y sin pasar hambre, durante más de dos semanas. Y eso que todavía queda Fin de Año, y Reyes! El día 6 preveo que saldré rodando de la mesa...
Mi madre hizo tantos canelones que para Sant Esteve me quedé sin su tradicional sopa de galets, y como si fuera el día de la marmota, volvimos a comer canelones (creo que empiezo a odiarlos). Pero lo que me cabreó el día de Navidad fue que mis sobrinos, de estrangis en la cocina, arrasasen con el turrón de Suchard y cuando los turrones llegaron finalmente a la mesa sólo quedaba un minitrozo. A parte de este trágico y desgraciado incidente, la comida de Navidad (en mi casa no celebramos la Nochebuena) fue extrañamente agradable y tranquila. Cuando llegó el cuñado-malo lo saludé como siempre y charlamos unos minutos. Como yo no soy tonta, mientras poníamos la mesa, lo situé estratégicamente lejos de mi silla, y así evité tener que soportarlo durante toda la comida. A mí lado puse al cuñado-bueno, que es como un hermano para mí, aunque muchas veces me quite de quicio su testarudez y su visión neoliberal de la economía. 
Los niños, a parte de "robarme" el turrón de Suchard, recitaron poemas y cantaron canciones. Hubo algún rifirrafe verbal pero el espíritu navideño (si eso existe) hizo que se disipara y no llegara a discusión. También hubo tiempo para una apuesta infantil que ganó, como me suponía, mi sobrina Boo que es más lista que el hambre. 
Después de la sobremesa los adultos, incluidos mis padres, jugamos al juego de los personajes. Era un poco lío con tanta gente, pero nos lo pasamos genial. 
Al día siguiente, por Sant Esteve, mis dos hermanas mayores fueron a casa de sus familias políticas, por lo que la comida fue mucho más tranquila (sólo éramos seis). 
En resumen, este año tuvimos un buen día de Navidad, pero lo que resta de semana la preveo más explosiva. Con tanto roce familiar empiezan a surgir ampollas y rozadoras... Y es que ¿por qué es más fácil querer a la familia en la distancia? ¿y por qué cuando los tienes cerca demasiados días se te empiezan a hacer insoportables? quizás querer por control remoto es más fácil ya que se idealizan las relaciones; y en cambio, cuando el trato es diario, surgen los conflictos y las desavenencias y el amor se contamina con otros sentimientos menos puros. 
Y a vosotrxs, ¿que tal fue os fue el día de Navidad? 

Estos días de vacaciones estoy aprovechando para ponerme al día con Lost Girl, Id y yo ahora nos hemos viciado a esta serie. Si miráis la promo que hay a continuación entenderéis el porqué ^^'

martes, 30 de julio de 2013

el verano ya no es solo para las reposiciones


La inactividad cría inactividad; sobretodo en verano, cuando tu cuerpo economiza gestos y movimientos para ahorrarte calor. Entonces, incluso hacer algo que te gusta -como actualizar el blog- cuesta.  Por cierto, a todos esos que predijeron que este año no habría verano: ¡muajaja! se merecen un ¡zas enorme en toda la boca!
Este verano está siendo raro, pero un "raro" neutro, porque todavía no tengo claro si esa rarez es buena o mala. Es lo que tiene esperar algo durante mucho tiempo, vas acumulando ilusión y cuando eso por fin llega no puedes evitar el "¿y eso es todo?" o "me lo imaginaba diferente". Es como cuando disfrutas más planeando y preparando las vacaciones o un viaje, que luego yendo realmente a esos sitios.

Después de unos días en la playa he pasado una semana tranquila en casa de Id. Juntas nos hemos tragado de un tirón la primera temporada de Orange is the New Black, una serie de la productora de Weeds (Jenji Kohan) que está causando furor entre las lesbianas y promete ser la serie revelación de la temporada. Yo ya soy muy fan (la música de la intro, "You've got time",  corre a cargo de Regina Spektor).


Además ha vuelto Pop ràpid, con una segunda temporada que de momento me está entusiasmado tanto como la primera. Adoro a The Frederics y a toda esa fauna de modernillos mediocres que pululan por el Estraperlo. Y también adoro que por fin en verano se puedan ver nuevas temporadas de series y no meras reposiciones en bucle.

Además también estoy disfrutando de un verano de buenas lecturas. Me ha gustado bastante Todo lo que soy de Anna Funder. Una novela que se mueve entre la ficción y la no ficción (está basada en personajes reales) que retrata la vida de los intelectuales y activistas alemanes exiliados en Londres tras el ascenso de Hitler al poder, y de sus esfuerzos para advertir a la resta de Europa de los peligros del nazismo. 
Un libro muy cinematográfico y con un personaje central -Dora- del que es imposible no enamorarse por su valentía y compromiso.
Ahora ando enfrascada con la Poesia amorosa completa de Joan Margarit. No sé porqué pero me gusta leer poesía en verano. Tal vez sea porque es una lectura que compromete más y  exige otro ritmo. Lo único que sé es que es ideal para cocinar y mesurar los tiempos de cocción. Ahora me digo: "a este arroz le falta un poema más de hervor" y así calmo mi impaciencia en la cocina.

Por cierto, ya tengo los dos carretes de fotos que hice con la Fisheye. Han quedado muy chulas! (sí, también me estoy volviendo muy fan de esta cámara, jeje):

foto: hiro


lunes, 10 de junio de 2013

spoileando

"You know nothing, Jon Snow", Ygritte (Rose Leslie)

Este año, mi primer día de playa parece que se hará esperar, como el verano.
Pasar fines de semana en mi minipueblo no hace más que reforzar mi sabia decisión de no querer vivir allí. Las envidias, las falsas apariencias, la gente cotilla y mal pensada... Todo el catálogo de mezquindades humanas concentradas en una pequeña comunidad.
El sábado participé en una caminata solidaria que organizaba la Liga contra el cáncer de mi pueblo. La iniciativa fue una gran idea y tuvo mucho éxito, pero fue decepcionante ver el comportamiento de algunos miembros de la organización y del ayuntamiento. Odio la gente que sólo hace las cosas para lucimiento propio y aprovecha cualquier situación para beneficio personal. Así nos va en este país...

Aunque nada comparado con la red de intereses y traiciones del universo de Juego de Tronos (en camino de convertirse en la serie más vista en la historia de la HBO).
Ayer terminó la tercera temporada con un episodio final -para mi gusto- bastante descafeinado tras el brutal y magnífico "Las lluvias de Castamere". Este penúltimo capítulo, conocido como el de "la Boda Roja", ha dejado en estado de shock a los fans de la serie (véase este vídeo donde se recogen algunas de sus reacciones). Esta semana la red se ha llenado de discusiones, gente quejándose de los spoilers, homenajes, gifs, parodias, ilustraciones... Cuando creíamos que nada podía superar la muerte de Ned Stark, George RR Martin nos ha vuelto a recordar que no debemos cogerle demasiado cariño a ninguno de sus personajes (empiezo a creer que este hombre tiene algo de sádico, mientras no me mate a Arya o a Jon Snow...).
Aunque esta vez la "Boda Roja" no me ha cogido por sorpresa: Id y yo decidimos de mutuo acuerdo autospoilearnos la temporada gracias a la wikienciclopedia de Juego de Tronos.
Y es que llevo fatal la tensión de la espera, de ahí mi costumbre de leer la última página de todos los libros que empiezo. Además así me ahorro los spoilers inconscientes de Idgie que siempre -no sé cómo lo hace- consigue ver todas las series antes que yo. 
Y es que, no sé si os lo había comentado, Id es una serieadicta. Ahora, con las temporadas terminadas de The Big Bang Theory, Once upon a time y Game of Thrones (la cuarta temporada no se estrenará hasta la primavera del 2014) necesita nuevas series a las que engancharse. Y ha encontrado dos buenas candidatas: Bomb girls y The Fosters. 
La primera, gira entorno a la historia de cinco mujeres que trabajan en una fábrica de municiones en Canadá, durante la Segunda Guerra Mundial, e incluye una trama lésbica.
Y de The Fosters, una mezcla entre The kids are all right y Los problemas crecen, cuenta la historia de la familia Foster, una pareja de lesbianas que crían hijos biológicos y adoptivos.

Y vosotr@s, ¿a qué series sois adict@s?

martes, 2 de abril de 2013

Traduttore, traditore


La Semana Santa ha terminado y sorprendentemente no he engordado ni un kilo. Y eso que hace un par de días que no paro de comer Mona en el desayuno, de postre y en la merienda. Y es que tengo la absurda teoría - "sacada del sobaco" como diría mi hermana - que los sofocos menopáusicos queman mis calorías sobrantes (algo efecto secundario bueno tendrá que tener esta menopausia química, no?)
A parte de zampar compulsivamente en una gula sin fin, esta semana también me he dedicado a leer, quedar con amigos del pueblo, tumblear, corregir y traducir.
Sí, amig@s, por fin -y como si no tuviera suficiente trabajo con dos blogs, dos tumblrs y un pinterest- me he unido al abnegado y altruista grupo de traductores de Subtitulos.es. 
Siempre me había preguntado que movía a la gente a subir y compartir películas y series en internet. ¿Afán de protagonismo? ¿Ganas de joder al sistema? ¿Una filantropía desinteresada? ¿Y que me decís del trabajo de subtitular series a contrareloj para que los fans puedan disfrutar del estreno de un capítulo nuevo al día siguiente? Un ejemplo claro es el de Juego de Tronos: la tercera temporada se estrenó en USA el día 31 de marzo y el lunes por la mañana ya pude disfrutar del primer capítulo subtitulado.
Sigo desconociendo cuál es la verdadera motivación que lleva a todas esas personas a trabajar gratis (?) pero sí sé porqué ahora me he decidido a hacerlo yo.

Cuando se anunció que la BBC estrenaba una sitcom lésbica protagonizada por la cómica Sue Perkins, Idgie y yo buscamos la serie en los lugares habituales (series.ly, series yonkis...) pero nadie la subía. Después de muchas pesquisas y bucear por los bajos fondos de internet, Idgie consiguió hacerse con los capítulos y los subtítulos en inglés. Pasada una semana, y a la vista que nadie parecía interesarse en traducir y subir Heading Out, Id me propuso que lo hiciéramos nosotras. Tras muchos años de disfrutar de series bollos gracias al esfuerzo de otras lesbianas-traductoras, decidimos que era el momento de contribuir a la causa con nuestro granito de arena. Y ya puestas, decidimos hacerlo subtitulando la serie al catalán, ya que en Budines ya empezaban a hacerlo en español. 
Si mirar The L Word en versión original le hizo mucho bien a mi nivel de listening, traducir Heading Out es una manera fantástica de refrescar mi gramática inglesa. 
Si os interesa la serie, podréis encontrarla aquí (próximamente Idgie también la subirá en su canal de youtube).

Por cierto, colgué esta foto de Sue Perkins en el tumblr, y aluciné con el éxito (638 notas de momento) y los comentarios que tuvo.