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martes, 7 de enero de 2014

2014, let's go


2014 ha empezado y me ha pillado un poco desprevenida, pero da igual, en seguida me habituaré al cambio de fecha.
Me gustan los años pares, llamadme supersticiosa pero me traen buena suerte. Aunque de momento no lo parece porque he empezado el 2014 con un resfriado de tamaño XL. Bien, ya terminé el 2013 tan pachucha que estuve a punto de quedarme sin cena de Fin de Año. Finalmente me atiborré de ibuprofenos y paracetamol (con prescripción médica, eh?) y conseguí llegar a la noche del 31 en condiciones. No fue la mejor Nochevieja de mi vida, pero tampoco estuvo mal. Cenamos en casa de Arale y Chandler -que también estaba griposo- y a las 3h ya estábamos en la cama. Me agobia salir en Nochevieja, demasiada gente con la "obligación" de pasárselo bien y demasiado frío.
A pesar de hacer bondad esa noche, el resfriado siguió mutando y como la malvada Úrsula de la Sirenita, me robó la voz. Hacía años que no me quedaba afónica, y os aseguro que es algo insoportable para una servidora, que sufre de incontinencia verbal. Aunque a Id le ponía molaba mi voz de Vito Corleone, decía que le parecía que salía con otra persona (¿eso me tendría que molestar?).
Ahora por fin he recuperado mi voz, pero a cambio de una tos cansina que hace que la gente de mi alrededor empiece a odiarme. Sí, mi vida es muy dura.

Por suerte los niños siguen adorándome, sobretodo el pequeño Mowgli, el sobrino de Id. Esta semana también han estado de visita en casa Id y lo tenía literalmente todo el día encima. Cada mañana, al levantarse, me contaban que besaba mi foto; y el muy cabroncete ha aprendido a decir mi nombre antes que el de Id, que es su tía sanguínea. Además Reikiana, ha pasado de no dejar que nadie toque a su bebé a entregarme su hijo en brazos siempre que puede. 
A parte de estar enferma, mirar Lost Girl , jugar con Mowgli y pasear por la miniciudad de Id, no hemos tenido tiempo de hacer muchas más cosas. 

El día de Reyes lo pasamos en mi minipueblo, donde mis sobrinas hicieron de pajes en la cabalgata de Reyes. Para compensar lo de Mowgli, mis sobrinos se pasaron el día encima de Id.
Este año los Reyes, entre otras cosas, vinieron cargados de "tablex", así que en lugar de pasarme el día montando juguetes me lo pasé configurándolos. Mi madre volvió a ganar el concurso de pesebres (este año el 2º premio). E Id me regaló la Sprocket y esta camiseta chulísima de Vacaciones en Roma que me encanta. Ya tengo ganas que llegue el verano para estrenarla! En cuanto a la cámara, ya he gastado un carrete y estoy ansiosa por ver el resultado.

¿Y los Reyes, han sido buenos con vosotr@s?

Hablando de regalos, me ha gustado mucho este anuncio de un kit de ingeniería para niñas que rompe tópicos sexistas y ha batido récods en Youtube.

viernes, 20 de diciembre de 2013

inmigrante digital


En mi casa los Reyes Magos han llegado antes que la Navidad. ¿Será por qué somos muy buenas personas? ¿O por qué los Reyes se han extraviado por culpa del gps de sus smartphones? (eso les pasa por fiarse antes de ese chisme que de una estrella fugaz milenaria). Pues por ninguna de las dos razones, sino por la tozudez y la obstinación de mi padre.
El hombre hace tiempo que vive más obsesionado que Gollum por poseer una tablex. Sí, una tablex, no me he equivocado al mecanografiar la palabra. 
(se abre inciso)
Mi tía, que tiene un talento innato para la terminología es una genia inventando palabras. Suya es la invención, ampliamente conocida por toda la familia, de llamar 'wiki'  a esa fruta extrañamente peluda que el común de los mortales nombra como kiwi.
Su último neologismo es la palabra 'tablex', y de ahí no la sacas. Al contrario, ha conseguido contagiar a mis padres ese extraño vocablo y ahora todas las hermanas lo utilizamos medio en coña. Bien, hemos conseguido una pequeña mutación y de 'tablex' hemos conseguido que mis padres también digan 'tablets' (de ahí ya no pasan).
(se cierra el inciso)

Pues como decía, mi padre -que nunca ha sentido curiosidad alguna por un ordenador o por un móvil- estaba emperrado en que quería una tablex, y quería una tablex! Hacia semanas que me enseñaba diferentes ofertas en revistas de electrodomésticos y me preguntaba cuál era la mejor (imaginad lo que es explicarle a alguien que no tiene ni idea de informática lo que es una memoria ram o un procesador). 
Hasta que una mañana, mi padre se puso la chaqueta con una única meta entre ceja y ceja: conseguir su ansiada tablex. Por suerte mi madre le interceptó el paso y consiguió disuadirlo: "¡Si no tienes ni idea de tablex! ¿cómo vas a ir tu solo a comprarla? ya irán la niñas!!". Y las niñas fueron esa misma tarde a comprarle la dichosa tablets y se la dieron nada más llegar a casa envuelta en un precioso papel de regalo. Sorpresa, sorpresa... ¿qué será? (en mi casa somos un desastre con las sorpresas, ¿se nota?). ¡Sí, una tablex! 

(espero que mi padre no acabe utilizando su tablex así...)

Pero lo más penoso vino después; ¿por qué os acordáis que mi padre no tenía ni pajolera idea de chismes tecnológicos e informática? Así que toda la semana le he estado dando clases de internet: qué es Google (ya le he dicho que es como Dios, que lo sabe todo), Wikipedia, Youtube..., pero está siendo más difícil de lo que esperaba. Y es que las diferencias entre una nativa digital y un inmigrante digital (me pirran este tipo de nomenclaturas) son abismales. A mi padre toda la jerga internauta le suena a chino mandarino; pero paso a paso, tengo la esperanza que consiga defenderse sólo en el ancho mar de internet.
Eso sí, aprovechando que mi padre tiene una tablet le he instalado algunas aplicaciones interesantes; como el Angry Birds Star Wars, jeje...

(sí, más o menos, esa soy yo jugando a los Angry Birds)

Pero los Reyes no solo se han adelantado con mi padre, sino que han dejado un regalito en forma de premio para Id. Sí, mi talentosa y artística novia ha ganado un concurso organizado por Lomography y el premio ha sido esta preciosidad de cámara. Creo que el premio me ha hecho más ilusión a mí que a ella. ¡Se lo merecía tanto!

Y para terminar, no os dejaré con ninguna canción de Navidad (todavía no toca) sino con el primer trailer de los Oscars protagonizado por Ellen DeGeneres (fijaos en el minuto 0:27, a la derecha, aparece una doble de Janelle Monáe, jaja).

martes, 8 de enero de 2013

be a bear



Luces apagadas y algún que otro Papá Noel colgando aún de un balcón. Esos restos de resaca navideña me entristecen. Tal vez por eso mi madre se apresuré cada año en quitar el árbol y los adornos de Navidad a la mañana siguiente de Reyes.
Cajas de cartón y bolas de papeles de colores que antes envolvían regalos esperan, en un rincón de la cocina, que alguien los lleve a un contenedor azul. Como un comedor a la mañana siguiente de una gran fiesta, todo tiene un aire desamparado y desvalido que te abate el corazón.

Los Reyes Magos también han sufrido la crisis y este año sus camellos han venido menos cargados, pero eso me da igual. Cécile, la cuñada francesa de Id, nos ha regalado un pack de esos de experiencias para parejas: podemos elegir entre sesiones de spa, deportes de riesgo o una experiencia gastronómica. Por suerte no caduca hasta el 2015, así que tendremos tiempo para decidirnos.
Este año no me apeteció ir a la cabalgata, y eso que mi amigo Jan se estrenaba como rey Melchor. En mi minipueblo la rúa de Reyes tiene un tono más rupestre y DIY; y el principal aliciente para los adultos es adivinar que paisano se esconde ese año tras las barbas o la pintura negra de Baltasar. Cada año acabo con un chichón en la cabeza por el impacto de un caramelo tirado con demasiada furia, así que visto mi estado, este año preferí quedarme en casa.

Tras la Navidad empieza ese desierto de meses, con el suplicio del Carnaval en medio, llamado invierno. Son los meses que menos me gustan del año. Tal vez si empezáramos el año nuevo en marzo -como hacían los romanos- me lo tomaría con más alegría. De eso me enteré el otro día viendo la tele (sí, en algunos canales -en este caso el 33- aún se pueden aprender cosas buenas mirando la caja tonta), de ahí que meses como septiembre (mes número 7), octubre (mes 8), noviembre (mes 9) y diciembre (mes 10) tengan ese nombre. Así, en lugar de comenzar el 2013 en invierno lo haríamos casi en primavera, y no me digáis que eso no os daría más alegría!
Ahora en cambio, empezamos el año tras la reseca navideña más gordos y más pobres. Y encima con frío.
En estas fechas me gustaría ser un oso para poder hibernar durante todo el invierno y no despertar hasta que llegue la primavera.